El entrenamiento de fuerza se recomienda en mujeres embarazadas con diabetes mellitus gestacional (GDM), para ayudar al control de los niveles de glucosa en sangre, aunque las conclusiones de los estudios no son consistentes. Recientemente se han publicado los resultados de un metaanálisis (Yaping y col, 2020; Midwifery 11-sep; doi: 10.1016/j.midw.2020.102839) cuyo objetivo fue explorar si el entrenamiento de fuerza tiene un efecto sobre la glucemia y el desarrollo del embarazo en mujeres con diabetes mellitus gestacional. 4 estudios con 242 pacientes fueron analizados para este trabajo. En comparación al grupo control, se observó una diferencia significativa en los niveles de glucemia en ayunas, en la glucemia media en las 2 h posteriores a la ingesta de comida, en las dosis de insulina, en la frecuencia de administración de insulina y en la incidencia de macrosomía en el grupo de intervención que realizó fuerza. Los autores sugieren que el entrenamiento de fuerza mejora la regulación de los niveles de glucosa en sangre, utilización de la insulina y afectos adversos del embarazo en pacientes con diabetes mellitus gestacional, y por consiguiente se debería recomendar su utilización clínica.
En el embarazo que transcurre sin alteraciones clínicas el ejercicio es altamente recomendable, y el entrenamiento de fuerza dirigido por profesionales, entra dentro de esas recomendaciones. Cuando surgen problemas, como la diabetes mellitus gestacional, el ejercicio cobra mayor valor, y debe ajustarse a las necesidades de la mujer embarazada y a su situación clínica. El entrenamiento de fuerza nuevamente se muestra como una opción válida, segura y eficaz, eso sí, siempre que el ejercicio esté prescrito por un médico y desarrollado por un profesional.




