Las náuseas provocadas por los esprints repetidos se asocian con concentraciones elevadas de lactato ([La–]) e iones de hidrógeno ([H+]) y disminución de la pCO2 en sangre, lo que plantea la cuestión de si existe una relación causal entre las náuseas y estas variables.
Recientemente se han publicado los resultados de un estudio (Merrells y col, 2021; Med Sci Sports Exerc 53: 1865-1872; doi: 10.1249/MSS.0000000000002667) cuyo objetivo fue determinar si intercalar esprints repetidos (RS) con períodos de recuperación activa, en comparación con pasiva, daría como resultado niveles más bajos de náuseas y cambios en [La–], [H+] y pCO2.
Doce hombres completaron dos sesiones separadas que comprendían cuatro esprints de 30 s separados por 20 min de recuperación activa (AR; ciclismo al 40% del VO2pico) o recuperación pasiva (PR). A los 6 y 18 minutos de cada período de recuperación, se evaluaron las náuseas mediante una escala analógica visual (EVA) y se recolectaron muestras de sangre para medir [La–], [H+] y pCO2.
Los resultados mostraron que RS aumentó significativamente la puntuación VAS tanto en AR (P <0,001) como en PR (P <0,01). Después del primer esprint, la EVA fue más alta que el pre-ejercicio solo en AR (P <0.01). La AR se asoció con una VAS más baja, [La–], [H+] y una pCO2 más alta (todos P = 0,001) en comparación con PR después de los esprints 2-4. El análisis de regresión lineal mixto indicó que cada una de las variables predice significativamente las puntuaciones de la EVA (P <0,0001). La correlación de medidas repetidas (rrm2) indicó que [La–] tenía la asociación más cercana con EVA (rrm2 = 0.22, P <0.0001).
Los autores concluyeron que los niveles más bajos de náuseas y los cambios en [La–], [H+] y pCO2 en respuesta a la recuperación activa sugieren que las náuseas asociadas con esprints repetidos pueden estar relacionadas causalmente con estas variables. Sin embargo, la ausencia de una relación cercana entre estas variables después del primer esprint y los hallazgos de que [La–], [H+] y pCO2 solo representan el 13% -22% de la variación en la EVA indican que otros mecanismos también pueden mediar en las náuseas.
Muchos deportistas que realizan entrenamientos al límite de su expresión glucolítica experimentan sensaciones de nauseas e incluso vómito, en algunas sesiones de trabajo intensas. Nadadores, atletas y otros deportistas tratan de llevar al límite su capacidad de resistencia a la imposición de estímulos que implican gran activación de la glucolisis citosólica. No son entrenamientos agradables, que digamos. Pues como comento, las nauseas y los vómitos son a veces compañeros de entrenamiento para estos atletas. La acidosis láctica generada se muestra como la causa principal, aunque los mecanismos íntimos de la provocación de la nausea aún no se conocen en profundidad. Conocida la causa, poco podemos hacer, salvo asumir que en pequeño pago que se tiene que realizar por entrenar bien.




