Los aminoácidos de cadena ramificada favorecen la recuperación muscular postejercicio

La suplementación con aminoácidos de cadena ramificada (BCAA) está muy extendida en el ámbito del fitness y en el entrenamiento deportivo, considerándose una ayuda para mejorar la recuperación muscular después del ejercicio.

Recientemente se han publicado los resultados de una revisión sistemática (Arroyo-Cerezo y col, 2021; J Sports Med Phys Fitness 15-feb; doi: 10.23736/S0022-4707.21.11843-2) cuyo objetivo fue valorar los efectos de los BCAA sobre la recuperación de daño muscular producido por un ejercicio de alta intensidad.

Los resultados de la revisión sugieren que el protocolo óptimo de dosificación de BCAA postejercicio es de 2-10 g BCAA/día (leucina; isoleucina; valina; 2:1:1), consumido como suplemento aislado o en combinación con arginina o carbohidratos, los 3 días previos al ejercicio, e inmediatamente antes y después del ejercicio. El aporte de BCAA ha mostrado una reducción del dolor muscular, fatiga, circunferencia de brazo/pierna, mejora de capacidad de salto y fuerza máxima, y una reducción de los niveles de creatinaquinasa y lactato deshidrogenasa.

Los autores concluyeron que la suplementación con BCAA mejora la recuperación muscular postejercicio y mejora la función muscular.

Los aminoácidos de cadena ramificada (BCAA) son muy utilizados en el ámbito del fitness, muchas veces con el objetivo de mejorar la masa muscular. Pero donde realmente tiene sus efectos beneficiosos potenciales es en al área de la resistencia aeróbica (podría retrasar la fatiga central y mejorar la bioenergética muscular) y en la mejora de los procesos de recuperación muscular después de ejercicios de alta intensidad y/o prolongados en el tiempo. Ante la ausencia de efectos secundarios y su potencial beneficio con suficiente base fisiológica de justificación, en mi opinión deberíamos recomendar su suplementación en esos perfiles de deportistas que buscan rendimiento.