Influencia del estiramiento postejercicio en la recuperación de la fuerza, rango de movimiento y dolor muscular

Los estiramientos posteriores al ejercicio (es decir, en la vuelta a la calma) se prescriben comúnmente para mejorar la recuperación de la fuerza y el rango de movimiento (ROM) y disminuir el dolor muscular de aparición tardía (DOMS) después del ejercicio. Sin embargo, la pregunta sigue siendo si el estiramiento posterior al ejercicio es mejor para la recuperación que otras actuaciones posteriores al ejercicio.

Recientemente se han publicado los resultados de un estudio (Alfonso y col, 2021; Front Physiol 5-may; doi: 10.3389/fphys.2021.677581) cuyo objetivo fue realizar una revisión sistemática y un metanálisis de ensayos controlados aleatorios (ECA) supervisados ​​sobre los efectos del estiramiento posterior al ejercicio en la recuperación a corto plazo (≤1 h después del ejercicio) y retardada (≥24 h) (DOMS, fuerza, ROM) en comparación con la recuperación pasiva o métodos de recuperación alternativos (como el ciclismo de baja intensidad).

Métodos: Se incluyeron 11 ECA para análisis cualitativos y 10 para metanálisis (n = 229 participantes; 17-38 años, en su mayoría hombres). Los protocolos de ejercicio variaron entre los estudios (ciclismo, entrenamiento de fuerza). El estiramiento posterior al ejercicio incluyó estiramiento estático, estiramiento pasivo y facilitación neuromuscular propioceptiva. La recuperación pasiva (es decir, reposo) se utilizó como comparador en ocho estudios, con protocolos de recuperación adicionales que incluían ciclismo o carrera de baja intensidad, masajes e inmersión en agua fría.

Los resultados de las comparaciones entre grupos no mostraron ningún efecto del estiramiento posterior al ejercicio sobre la recuperación de la fuerza en comparación con los ejercicios pasivos. Además, no se observó ningún efecto del estiramiento posterior al ejercicio en DOMS de 24, 48 o 72 h posteriores al ejercicio en comparación con la recuperación pasiva.

Los autores concluyeron que no hay suficiente evidencia estadística para rechazar la hipótesis nula de que el estiramiento y la recuperación pasiva tienen una influencia equivalente en la recuperación. Por ahora, deben evitarse las recomendaciones basadas en la evidencia sobre si se deben aplicar estiramientos posteriores al ejercicio con fines de recuperación, ya que los datos (insuficientes) disponibles no respaldan las afirmaciones relacionadas.

Los estiramientos realizados después del ejercicio están muy extendidos e interiorizados en muchos deportistas, con el objetivo de alcanzar una mejor recuperación para las siguientes sesiones de entrenamiento. Bajo mi punto de vista esas rutinas se deberían mantener ya que no hay evidencia, en el momento actual, de efectos potencialmente negativos. Aunque es cierto que la evidencia que respalda su efectividad frente a no hacer ejercicio es débil, al menos hay una tendencia a efectos favorecedores. Por todo ello, mi opinión es que los ejercicios de estiramiento después del entrenamiento o sesión de ejercicio deberían considerarse como una parte fija más de la sesión