El entrenamiento de fuerza con estimulación eléctrica es una técnica de estimulación neuromuscular que ha tenido gran aceptación en los últimos años en el ámbito del deporte.
Recientemente se han publicado los resultados de un metaanálisis (Haoo KA, Behringer M, 2021; J Strength Cond Res 19-ago; doi: 10.1519/JSC.0000000000004119) cuyo objetivo principal fue comparar el desarrollo de la fuerza entre la estimulación eléctrica neuromuscular (EENM) y el entrenamiento de fuerza convencional cuando se iguala el volumen de entrenamiento.
Se incluyeron en el análisis un total de 19 estudios. Al comparar las ganancias de fuerza entre los grupos (ES-VC), no se pudo observar ningún efecto favorable hacia un método de entrenamiento. Los análisis de subgrupos se realizaron según el tipo de aplicación (EENM evocada y EENM en contracciones voluntarias) y la frecuencia de estimulación. Ambos análisis no revelaron efectos favorables y diferencias significativas de grupos. Una metarregresión evaluó la relación entre la frecuencia de estimulación y la diferencia de tamaño del efecto. La regresión mostró una tendencia a que las frecuencias de estimulación más altas se asociaran con mayores diferencias en el tamaño del efecto del estudio.
Los hallazgos indican que el entrenamiento con NMES da como resultado ganancias de fuerza prácticamente idénticas en comparación con el entrenamiento de fuerza convencional cuando se iguala el volumen de entrenamiento. Si se prefiere el entrenamiento con NMES, el tipo de frecuencia de estimulación (corriente alterna en modo regular o en ráfaga) se puede elegir según sus preferencias sin pérdida de efectividad.
La estimulación eléctrica neuromuscular se lleva aplicando en fisioterapia desde siempre en procesos de rehabilitación. En los últimos pocos años, esta técnica salto a la opinión pública asociada a una publicidad que mostraba efectos de ganancia significativa de masa muscular sin necesidad de realizar un trabajo de fuerza convencional. Ello provocó una demanda social y como consecuencia una oferta de centros que ofrecían sesiones de entrenamiento con alta eficacia. Hoy, la estimulación eléctrica neuromuscular ha regresado al lugar que le corresponde, con profesionales bien formados, bien del ámbito de la salud, bien del área de rendimiento, aplicando protocolos basados en la evidencia científica y casi siempre en convivencia con protocolos convencionales de entrenamiento de la fuerza.




