El entrenamiento de fuerza es cada vez más habitual en personas de edad avanzada, como estructurar esa modalidad de entrenamiento es todo un reto. Recientemente se han publicado los resultados de un estudio (Teodoro y col, 2019; Scand J Med Sci Sports 2-may; doi: 10.1111/sms.13451) cuyo objetivo fue comparar los efectos de 20 semanas de entrenamiento concurrente realizando o no repeticiones al fallo, sobre las adaptaciones neuromusculares y funcionales en hombres de edad avanzada. Treinta y seis hombres (67.1 ± 5.1 años) fueron distribuidos aleatoriamente en 3 grupos: uno realizó repeticiones al fallo (RFG), otro realizó repeticiones hasta el 50% del RFG (NFG), y un tercero no realizó repeticiones al fallo, pero alcanzó el mismo volumen de entrenamiento que RFG (ENFG). El entrenamiento se realizó 2 veces por semana durante 20 semanas a intensidades en un rango del 65-80% 1RM. En cada sesión los sujetos realizaron ejercicio aeróbico en tapiz rodante antes del entrenamiento de la fuerza. Antes y después de la intervención los sujetos fueron evaluados con test 1RM de prensa de piernas (LP) y extensión de rodilla (KE), pico de fuerza isométrica en extensores de rodilla (PTiso) y tasa de desarrollo de momento de fuerza (RTD) a 50 ms, 100 ms y 250 ms, espesor muscular de cuádriceps, así como rendimiento funcional en test sit-to-stand y tiempo en up to go. Los resultados mostraron que después del entrenamiento hubo un aumento significativo en todos los grupos en LP, KE 1RM, PTiso y RTD. También se objetivó un aumento de espesor del cuádriceps y mejora en el test sit-to-stand, en todos los grupos. No hubo diferencias entre grupos en ninguna variable. Los autores concluyeron que el entrenamiento concurrente utilizando repeticiones hasta el fallo en ejercicios de fuerza no aportan beneficios adicionales en función neuromuscular, hipertrofia o capacidad funcional de hombres de edad avanzada.
Bajo mi punto de vista existe una tendencia generalizada a entrenar en exceso en grupos de personas que no buscan rendimiento, e incluso en algunos deportistas que buscando rendimiento no son profesionales del deporte. Mientras que en el ámbito del rendimiento aficionado ello no tiene gran repercusión salvo una alta prevalencia de estados de sobreentrenamiento de base con descenso el rendimiento, en el ámbito de la salud se puede relacionar con menores tasas de adherencia sin ventajas adicionales en las adaptaciones fisiológicas logradas. Existe una cierta inercia en patrones de frecuencia, volumen e intensidad de entrenamiento que habría que revisar a fondo. ¿o alguien puede dudar que una persona que hace una única sesión de entrenamiento de fuerza a la semana no va a obtener adaptaciones beneficiosas para su salud y capacidad funcional? ¿o que alguien que realiza una sesión semanal de 50 km en bicicleta no es una persona que logra importantes adaptaciones fisiológicas, así como modificaciones en marcadores de salud? No estoy aplaudiendo realizar ejercicio solo una vez a la semana, que va, lo que estoy afirmando es que hemos de adecuar los entrenamientos a los objetivos marcados y a los perfiles de las personas a las que se aplica




