El ejercicio físico constituye una intervención segura y eficaz para optimizar la salud de las personas con cáncer. Su práctica tras el diagnóstico se asocia con una mejor capacidad funcional, menor impacto de los efectos adversos del tratamiento, mayor calidad de vida y, potencialmente, menor riesgo de recurrencia y mortalidad. Sin embargo, la rehabilitación mediante ejercicio puede comenzar en momentos muy diferentes: antes del tratamiento, durante la quimioterapia o radioterapia, inmediatamente después o una vez transcurridos varios meses. Aunque cada fase presenta objetivos específicos, no estaba claro si iniciar el programa precozmente ofrecía mayores beneficios que hacerlo más tarde.
La evidencia procedente de 15 ensayos clínicos aleatorizados, con un total de 1.270 participantes y una edad media aproximada de 61 años, permite comparar directamente estos diferentes momentos. Los cánceres más representados fueron el de mama, colorrectal y hematológico, aunque también se incluyeron tumores de próstata, pulmón, cabeza y cuello y testículo. La mayoría de los participantes recibía quimioterapia, radioterapia o cirugía.
Los programas consistieron principalmente en ejercicio aeróbico y de fuerza de intensidad moderada, realizado durante 30-60 minutos, dos o tres veces por semana y generalmente bajo supervisión profesional en un entorno ambulatorio. La prehabilitación previa a la cirugía tuvo una duración habitual de cuatro a seis semanas, mientras que los programas desarrollados durante o después del tratamiento se prolongaron entre seis y doce semanas.
El principal hallazgo fue que comenzar antes la rehabilitación no produjo mejoras superiores a iniciarla posteriormente. Los niveles de actividad física alcanzados al finalizar las intervenciones fueron similares, y esta equivalencia se mantuvo en los seguimientos realizados entre dos y seis meses después. Tampoco se encontraron diferencias relevantes en capacidad cardiorrespiratoria, distancia recorrida, fuerza de miembros superiores e inferiores, resistencia muscular, masa corporal magra, fatiga, ansiedad, depresión o calidad de vida física, emocional y global.
En pacientes sometidos a cirugía, iniciar ejercicio como prehabilitación tampoco redujo significativamente la duración del ingreso hospitalario frente a comenzar después de la intervención. Los datos sobre utilización de servicios sanitarios fueron, no obstante, escasos, y no se evaluaron adecuadamente los costes asociados a las distintas estrategias.
La rehabilitación mediante ejercicio mostró un buen perfil de seguridad en todas las fases asistenciales. Se notificaron muy pocos acontecimientos posiblemente relacionados con el entrenamiento: un episodio de síncope vasovagal y tres lesiones musculares menores. Estos resultados respaldan la posibilidad de prescribir ejercicio antes, durante o después del tratamiento, siempre que se adapte a la situación clínica y sea supervisado apropiadamente.
Desde una perspectiva asistencial, la cuestión fundamental parece no ser cuál es el momento universalmente óptimo, sino cómo facilitar el acceso y mantener la participación. Algunas personas pueden sentirse preparadas para comenzar inmediatamente tras el diagnóstico, mientras que otras se encuentran sobrepasadas por la fatiga, el bajo estado de ánimo, las consultas médicas y la complejidad terapéutica. Retrasar el comienzo no significa necesariamente perder beneficios, por lo que la planificación debería respetar las necesidades, preferencias y disponibilidad de cada paciente.
La interpretación exige cierta cautela por la heterogeneidad de los tumores, tratamientos y programas, así como por la escasa representación del cáncer avanzado o metastásico. Además, la actividad física se midió mediante cuestionarios, susceptibles a errores de recuerdo, y no se analizó suficientemente la adherencia. En conjunto, la rehabilitación oncológica mediante ejercicio puede proporcionar beneficios comparables tanto si se inicia precozmente como si comienza más adelante, apoyando un modelo flexible, individualizado y accesible durante todo el proceso asistencial.
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Referencia completa del artículo:
Tan GA, Peiris CL, Taylor NF, Harding KE, Dennett AM. Finding the right time to initiate exercise rehabilitation following a cancer diagnosis: A systematic review and meta-analysis. Physiotherapy. 2026 Sep;132:101876. doi: 10.1016/j.physio.2026.101876.

