Efectos del HIIT sobre los niveles de testosterona y cortisol

La actividad física intensiva modula en gran medida las concentraciones en reposo de cortisol (C) y testosterona (T) en sangre y su relación molar, que se define como el índice anabólico-catabólico y se expresa como T / C × 102.

Recientemente se han publicado los resultados de un estudio (Ambrozy y col, 2021; J Clin Med 15-may; doi: 10.3390/jcm10102143) cuyo objetivo fue evaluar el efecto de un programa de HIIT (entrenamiento interválico de alta intensidad) sobre las concentraciones de T, C, T / C × 102 e índices seleccionados de aptitud física en hombres entre 35 y 40 años.

Participó un grupo de 30 hombres sanos, divididos en grupos de control y experimentales. El grupo experimental siguió un programa de entrenamiento de alta intensidad de 8 semanas, que incluía tres sesiones por semana, cada una de las cuales duraba 1 hora y consistía en ejercicios intensivos en intervalos seguidos de ejercicios de circuito de fuerza. Los controles no cambiaron su actividad física recreativa previa. Se midieron T, C y T / C × 102 antes y después del experimento para todos los participantes. El rendimiento físico se examinó mediante una prueba de esfuerzo de laboratorio estandarizada para determinar el consumo máximo de oxígeno (VO2max).

Los resultados mostraron aumentos estadísticamente significativos en T (en un 36,7%) y T / C × 102 (en un 59%), mientras que C se redujo algo (en un 12%) en el grupo experimental. No se encontraron cambios en los índices hormonales en el grupo de control. Después de completar el entrenamiento experimental, no hubo cambios estadísticamente significativos en la capacidad aeróbica, pero mejoró la fuerza muscular en los hombres estudiados.

Los autores concluyeron que el HIIT, aplicado durante un período de 8 semanas, modula (significativa y positivamente) el equilibrio entre los niveles de testosterona y cortisol y mejora la capacidad física en hombres de 35 a 40 años.

El HIIT, prácticamente en cualquiera de sus versiones, se asocia a cambios fisiológicos muy positivos para la mejora del rendimiento y la salud. La mayoría de esos efectos son la consecuencia del estímulo simpático-adrenal asociado a la alta intensidad característico de esta modalidad de entrenamiento