Efectos del entrenamiento de fuerza, aeróbico y combinado sobre la grasa abdominal subcutánea

El tejido adiposo abdominal subcutáneo (SAT) es el mayor depósito de grasa y principal suministrador de ácidos grasos al hígado. La grasa abdominal se correlaciona indirectamente (vía niveles de inflamación de bajo grado) con los principales efectos negativos para la salud en la obesidad. Aunque el ejercicio es uno de los componentes principales en el manejo de la obesidad, sus efectos sobre la SAT son inciertos. Recientemente se han publicado los resultados de un metaanálisis (Yarizadeh y col, 2020; Adv Nutr 17-ago; doi: 10.1093/advances/nmaa090) cuyo objetivo fue investigar los efectos independientes del entrenamiento aeróbico (AT) y de fuerza (RT), así como la combinación de ambos, sobre la SAT en adultos. Se incluyeron en el análisis 43 estudios que implicaron a 3552 sujetos (2684 mujeres). Los resultados mostraron efectos significativos de reducción de SAT respecto a los grupos control de AT, RT y ejercicio combinado. En conjunto el análisis mostró un efecto significativamente mayor del AT sobre SAT comparado con el grupo de ejercicio combinado. Sin embargo, no se observaron diferencias entre AT y RT. Los autores concluyeron que las modalidades de ejercicio aeróbico, de fuerza y combinado muestran efectos positivos de reducción de grasa subcutánea abdominal (SAT), si bien el ejercicio aeróbico se muestra más eficaz.

Aunque los efectos del ejercicio en el descenso de la grasa corporal en obesidad y sobrepeso sin control de los hábitos nutricionales han mostrado efectos muy dudosos, sin duda es uno de los pilares imprescindibles en el manejo clínico de la obesidad y el sobrepeso. En mi opinión, el ejercicio de fuerza combinado con entrenamiento interválico aeróbico de “alta intensidad” parece ser la mejor estrategia tanto desde un punto de vista de eficacia como de adherencia. No pienso que haya que gastar mucha energía en proyectar complicados programas de entrenamiento buscando la máxima eficacia, más bien hay que encontrar la fórmula para que la persona encuentre una motivación en el ejercicio y si es posible que lo perciba como un periodo agradable del día, no como unos minutos obligados de sufrimiento.