Efectos del ejercicio aeróbico sobre niños obesos con síndrome metabólico

El síndrome metabólico (MetS) es una enfermedad sistémica que resulta de la resistencia a la insulina o la obesidad. Numerosos metaanálisis han investigado el efecto del ejercicio en diferentes poblaciones, pero ninguno tuvo como objetivo el efecto del ejercicio aeróbico solo en niños obesos.

Recientemente se han publicado los resultados de un metaanálisis (Cao y col, 2021; J pediatr Endocrinol Metab 21-jul; doi: 10.1515/jpem-2021-0295) cuyo objetivo fue evaluar el efecto del ejercicio aeróbico en niños obesos con MetS.

Los criterios de inclusión fueron niños obesos que cumplían los criterios de MetS y tenían entre 5 y 19 años en un grupo de ejercicio aeróbico. El metanálisis incluyó ocho ensayos clínicos con un total de 197 participantes. El ejercicio aeróbico mejoró significativamente la circunferencia de la cintura (diferencia de medias [DM] = – 3,97; intervalo de confianza [IC] del 95% = – 6,12 a -1,83; p <0,01), índice de masa corporal (DM estandarizada [DME] = – 0,5; 95 % CI = -0,70 a -0,29; p <0,01), triglicéridos (DME = -24,6; 95% CI = -33,85 a -15,35; p <0,01), colesterol unido a lipoproteínas de alta densidad (DME = 2,36; 95% CI = 0,44 a 4,27; p <0,01) y presión arterial sistólica (DME = -6,90; IC del 95% = -10,46 a -3,35; p <0,01).

Los resultados mostraron que el ejercicio aeróbico solo afectó principalmente la concentración de lipoproteínas, la presión arterial sistólica y las dimensiones corporales, pero no pudo revertir por completo el síndrome metabólico de los niños obesos.

El ejercicio aeróbico ha mostrado sus efectos beneficiosos sobre la salud metabólica y cardiometabólica sin posibilidad de discusión o duda. Dicho lo cual, la capacidad del ejercicio para revertir alteraciones fisiopatológicas asociados al metabolismo es limitada. Por tanto, en la mayoría de los casos, el ejercicio será una parte (muy importante, pero una parte) del tratamiento de muchas enfermedades. En algunas tendrá más influencia directa (ej. diabetes tipo II), mientras que en otras los beneficios se obtendrán de manera indirecta (ej. enfermedad pulmonar obstructiva crónica)