Creatina y función cerebral

La suplementación con monohidrato de creatina (CM) se ha estudiado ampliamente en los músculos esqueléticos, asociada a mejora el rendimiento de ejercicios breves de alta intensidad, y ejercicios de fuerza. La suplementación con CM también podría tener un impacto importante en la función cerebral, incluido una mejora del procesamiento cognitivo y una mejor recuperación de una lesión cerebral.

Recientemente, el Prof. Jeukendrup ha publicado un artículo (https://www.mysportscience.com/post/creatine-cognition-and-concussion) en el que aborda los posibles efectos de la creatina sobre la función cerebral, y que reproducimos a continuación en español.

El cerebro tiene una gran demanda de energía y es responsable de aproximadamente el 20% del gasto energético basal. Al igual que los músculos esqueléticos, para mantener los niveles de trifosfato de adenosina (ATP) durante los momentos de alta demanda de energía, el cerebro depende de la creatina y la fosfocreatina. Hay pocos datos disponibles sobre los efectos de la suplementación con CM y el rendimiento cerebral, pero 9 de 12 estudios recientes han demostrado que la suplementación con creatina aumenta la creatina cerebral. Posteriormente, en 16 estudios de suplementación con CM, 13 informaron aspectos mejorados del procesamiento cognitivo, especialmente en condiciones estresantes como la falta de sueño o actividades físicas o mentales exhaustivas.

Un beneficio adicional de la suplementación con CM puede ser reducir la gravedad o mejorar la recuperación de una lesión cerebral traumática leve (conmoción cerebral). Después de la conmoción hay un cambio en la demanda de energía/ATP, flujo sanguíneo reducido, hipoxia y disminución de la creatina cerebral. Los cambios adversos en el metabolismo energético podrían permanecer durante semanas o incluso años. En un estudio de jugadores de la National Football League que informaron síntomas cognitivos y/o conductuales/anímicos durante la jubilación, la exposición a impactos repetitivos en la cabeza se relacionó con una disminución de la creatina cerebral más adelante en la vida. Otros datos apoyan que la suplementación con CM podría mejorar aspectos de la conmoción, como la entrada de calcio, daño nervioso, disfunción mitocondrial, estrés oxidativo e inflamación. En un estudio con animales, la suplementación con CM redujo el daño cerebral inducido por una lesión cerebral traumática en un 50%. La suplementación con CM también aumentó la creatina cerebral y atenuó la interrupción del procesamiento cognitivo en humanos expuestos a la privación de oxígeno. En un entorno hospitalario, los niños con lesiones cerebrales que recibieron suplementos de CM mostraron mejoras en la cognición, la comunicación, el cuidado personal, la personalidad y el comportamiento, y redujeron los dolores de cabeza, los mareos y la fatiga.