Consumo de hidratos de carbono en futbolistas

La importancia de los carbohidratos en el rendimiento futbolístico se evidenció por primera vez en 1973 gracias a los estudios de Bengt Saltin, quien demostró que los jugadores que comenzaban un partido con bajos niveles de glucógeno muscular recorrían menor distancia total, particularmente en la segunda mitad del encuentro, caminaban más y esprintaban menos en comparación con aquellos que iniciaban con niveles altos de glucógeno. Esta investigación fue fundamental para el desarrollo de las primeras guías nutricionales específicas para el fútbol.

En 1994, las recomendaciones sugerían que los futbolistas consumieran entre 7 y 10 g de CHO por kilogramo de masa corporal al día, posteriormente ajustadas en 2006 a un rango de 5–7 g/kg en días de entrenamiento moderado y hasta 12 g/kg en días de alta exigencia. La versión más reciente, publicada en 2020 en una declaración respaldada por la UEFA, propone un rango más amplio: entre 3 y 8 g/kg/día, ajustado según la demanda de entrenamiento, el calendario de partidos y objetivos personales.

Sin embargo, los autores destacan que estas directrices, aunque ampliamente difundidas, no se basan en una sólida base de ensayos controlados aleatorios realizados en futbolistas de élite, sino más bien en una combinación de interpretación de datos existentes y experiencia de los profesionales en el campo. Esta situación no es exclusiva del fútbol, sino un fenómeno común en la nutrición deportiva en general, donde la creciente tendencia a publicar revisiones y metaanálisis ha eclipsado la producción de investigaciones originales. Aunque las revisiones aportan síntesis valiosas, existe el riesgo de sesgos interpretativos y pérdida de precisión al parafrasear repetidamente los hallazgos originales.

Por ello, la aplicación práctica de las recomendaciones nutricionales específicas para el fútbol queda, en gran medida, a la interpretación individual de los nutricionistas y profesionales que trabajan directamente con los jugadores. A ello se suma el problema de la escasa adherencia de los futbolistas a las recomendaciones de ingesta de carbohidratos, especialmente en la preparación para los partidos, fenómeno atribuido a factores como la cultura nutricional del entorno, el nivel de conocimiento de los atletas y creencias personales.

Ante esta realidad, el objetivo principal del presente estudio fue realizar una revisión de alcance y una auditoría de la literatura relacionada con las pautas de ingesta de CHO en fútbol, identificando vacíos en la investigación y áreas prioritarias para estudios futuros, a fin de fortalecer la base de evidencia que respalde futuras recomendaciones nutricionales para futbolistas.

La auditoría de la literatura reveló que los estudios experimentales (36%) fueron el tipo más común de investigación, seguidos de los estudios observacionales (33%) y las revisiones narrativas (26%). Sin embargo, los estudios experimentales se realizaron mayoritariamente en laboratorio, mientras que los observacionales se llevaron a cabo principalmente en el campo. Solo alrededor del 10% de los participantes en estudios experimentales eran futbolistas profesionales y ningún estudio experimental incluyó jugadores de clase mundial. Además, únicamente ocho estudios experimentales trabajaron exclusivamente con jugadores profesionales, todos enfocados en intervenciones con carbohidratos o co-ingestión de carbohidratos con otros nutrientes.

Esta falta de estudios experimentales de campo en jugadores de élite representa un importante vacío en la literatura, limitando la capacidad de formular recomendaciones nutricionales realmente basadas en la evidencia para este grupo. La revisión también puso de manifiesto que la mayoría de las recomendaciones actuales para futbolistas profesionales se sustentan en estudios de jugadores recreativos o universitarios, y en revisiones narrativas que, aunque son publicadas en revistas de mayor factor de impacto y reciben más atención mediática (Altmetric), no generan evidencia primaria.

Otro hallazgo relevante fue la subrepresentación de las mujeres en los estudios revisados. Solo el 16% de los participantes eran mujeres y solo el 12% de los estudios se enfocaron exclusivamente en futbolistas femeninas. Esta falta de datos específicos implica que las guías nutricionales para mujeres futbolistas, como las de la UEFA, se basan principalmente en estudios realizados en hombres, lo que resalta la necesidad urgente de investigaciones específicas por sexo.

Respecto a la distribución por edad, en los estudios observacionales la proporción de adultos y adolescentes fue equilibrada, mientras que en los estudios experimentales predominaban los adultos (~75%). Esta diferencia puede explicarse por preocupaciones éticas asociadas a la investigación en menores de edad. Además, los tamaños muestrales de los estudios observacionales fueron significativamente mayores que los de los experimentales, algo esperado dado que los estudios observacionales suelen necesitar más participantes para compensar la heterogeneidad y la menor capacidad de control de variables.

En términos de nivel competitivo, la mayoría de los participantes pertenecían a categorías no profesionales (desarrollo, universitarios, recreativos o sedentarios), mientras que los jugadores profesionales y de clase mundial representaron solo un 24% y 2%, respectivamente. Aunque este porcentaje es superior al observado en otras áreas de la ciencia del deporte, sigue siendo insuficiente para establecer recomendaciones sólidas para la élite futbolística.

Un dato preocupante que surge de los estudios observacionales es que tanto hombres como mujeres futbolistas, incluidos jugadores de élite, no cumplen con las recomendaciones de ingesta de carbohidratos, especialmente en los días de partido. Para abordar este problema, los autores proponen utilizar modelos conductuales como el “COM-B” (Capacidad-Oportunidad-Motivación-Comportamiento) que permita entender mejor las barreras y facilitadores del comportamiento alimentario en futbolistas.

Por último, se destaca que los artículos de revisión narrativa, que tienden a publicarse en revistas de mayor factor de impacto y obtienen mayores Altmetric scores, pueden estar incentivando a los investigadores a priorizar revisiones en lugar de generar nuevos datos mediante estudios originales. Aunque las revisiones son necesarias, se advierte que su proliferación desproporcionada puede ralentizar el progreso científico real en la nutrición deportiva.

La evidencia actual que sustenta las recomendaciones de ingesta de carbohidratos para futbolistas, especialmente para los de nivel profesional y mundial, es limitada. Se necesitan urgentemente más ensayos experimentales de campo bien diseñados en futbolistas de élite para elaborar pautas verdaderamente basadas en evidencia. Asimismo, se requiere aumentar la representación femenina en los estudios, comprender mejor las razones de la baja adherencia a las recomendaciones nutricionales y fomentar la publicación de investigaciones originales en lugar de depender excesivamente de revisiones.

Acceso libre al artículo original en: https://www.fisiologiadelejercicio.com/wp-content/uploads/2025/04/Fueling-Soccer-Players.pdf

Referencia completa:

Foo WL, Tester E, Close GL, Areta JL, Morton JP. Fueling Soccer Players: A Scoping Review and Audit of Literature Related to Soccer-Specific Guidelines for Carbohydrate Intake. Sports Med. 2025 Apr 22. doi: 10.1007/s40279-025-02224-3.

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