El entrenamiento de resistencia produce adaptaciones fisiológicas complejas que involucran múltiples sistemas del organismo y que resultan esenciales tanto para el rendimiento deportivo como para la salud cardiovascular y metabólica. La magnitud de estas adaptaciones depende no solo de la carga de entrenamiento aplicada, sino también de la capacidad de recuperación posterior al ejercicio. En este contexto, distintas estrategias nutricionales han demostrado potenciar la recuperación y favorecer una mejor adaptación al entrenamiento, especialmente mediante el aporte de carbohidratos y proteínas. Más recientemente, el interés científico se ha desplazado hacia el posible papel de los cuerpos cetónicos como moduladores metabólicos y señales celulares capaces de optimizar la respuesta adaptativa al ejercicio.
La suplementación con monoésteres de cetonas permite elevar transitoriamente las concentraciones de β-hidroxibutirato y acetoacetato en sangre y tejidos. Estas moléculas no solo funcionan como sustratos energéticos alternativos, sino también como señales metabólicas que pueden influir en procesos relacionados con la recuperación muscular, la función mitocondrial y la regulación del metabolismo energético. Estudios previos habían mostrado que la administración de cetonas después del ejercicio contribuía a reducir síntomas asociados al sobreentrenamiento y favorecía adaptaciones musculares relacionadas con la angiogénesis y el transporte de oxígeno. Sin embargo, todavía no estaba claro si estos efectos podían observarse también durante programas de entrenamiento periodizado convencionales, en ausencia de estados de fatiga excesiva.
Los resultados obtenidos muestran que la suplementación con cetonas después del ejercicio y antes del sueño durante ocho semanas de entrenamiento ciclista mejora de forma significativa el rendimiento de resistencia. Aunque ambos grupos incrementaron su capacidad física a lo largo del programa, quienes recibieron cetonas alcanzaron mayores mejoras en la potencia desarrollada durante una prueba contrarreloj de 30 minutos y también mostraron aumentos superiores en el consumo máximo de oxígeno relativo. Estas mejoras fueron especialmente evidentes durante la segunda mitad del programa de entrenamiento, lo que sugiere una potenciación progresiva de las adaptaciones inducidas por el ejercicio.
Uno de los hallazgos más relevantes fue la mayor adaptación mitocondrial observada en el músculo esquelético. La actividad de la citrato sintasa, considerada un marcador indirecto de densidad y función mitocondrial, aumentó de forma considerablemente superior con la suplementación cetónica. Además, se observó un incremento específico del complejo II de la cadena respiratoria mitocondrial, lo que sugiere una mejora en la capacidad oxidativa muscular y en la utilización periférica del oxígeno. Estos cambios apoyan la idea de que los cuerpos cetónicos pueden actuar como moduladores de la biogénesis mitocondrial y favorecer una mayor eficiencia metabólica durante el ejercicio de resistencia.
En contraste, las adaptaciones cardiovasculares fueron similares entre los grupos. El gasto cardíaco máximo y otras variables funcionales cardíacas mejoraron con el entrenamiento, pero no mostraron beneficios adicionales asociados a la suplementación cetónica. Esto indica que la mejora del rendimiento estuvo principalmente relacionada con adaptaciones periféricas musculares más que con cambios centrales en la función cardíaca.
Los resultados respaldan la hipótesis de que los cuerpos cetónicos pueden amplificar las respuestas adaptativas al entrenamiento de resistencia mediante mecanismos musculares específicos. La combinación de una mayor capacidad oxidativa, mejor utilización del oxígeno y aumento de la función mitocondrial parece explicar la mejora observada en el rendimiento físico. Desde una perspectiva aplicada, la suplementación cetónica posterior al ejercicio emerge como una estrategia nutricional prometedora para potenciar las adaptaciones inducidas por el entrenamiento de resistencia en deportistas entrenados.
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Referencia completa del artículo:
Robberechts R, Bekhuis Y, Stalmans M, Lauriks W, Kusters M, Taha K, Rosseel T, Claessen G, Poffé C. Post-exercise ketone supplementation improves endurance performance and mitochondrial adaptations during an 8-week endurance training intervention. J Physiol. 2026 Feb 27. doi: 10.1113/JP290315.






