Aplicación de test de esfuerzo de intensidad decreciente

Los test de esfuerzo con análisis de gases respiratorios, denominados ergoespirometrías, son muy utilizados para determinar variables como el consumo máximo de oxígeno (VO2max), un dato muy importante de valoración tanto en el ámbito deportivo, como en el clínico. Los protocolos utilizados en la ergoespirometrías con incrementales, esto es, la intensidad del ejercicio va incrementándose a intervalos regulares hasta alcanzar el agotamiento del sujeto.

Recientemente se han publicado los resultados de un estudio (Beltrami FG y Noakes TD, 2021; Int J Sports Physiol Perform 31-mar; doi: 10.1123/ijspp.2020-0778) cuyo objetivo fue investigar si en atletas de elite se podrían alcanzar mayores valores de VO2max aplicando un protocolo de intensidad decreciente en la ergoespirometría, en comparación con los protocolos tradicionales de intensidad creciente.

Participaron 9 corredores de elite, que realizaron en tres días diferentes, 3 pruebas de esfuerzo de carácter máximo en tapiz rodante con un 5% de pendiente en el siguiente orden: test incremental (INC1), test en V (la velocidad inicial fue 0,5 km/h mayor que la alcanzada en el INC1, para luego descender la velocidad durante 5,5 min, para luego aumentar la intensidad como en los test incrementales), y un test incremental final (INC2).

Los resultados mostraron que el VO2max alcanzado en el test en V fue más alto que en el test INC1 (6,3%), aunque la velocidad de carrera fue menor (16.6 [1.7] vs 17.9 [1.6] km/h, P = .01). El rendimiento fue similar entre INC1 y INC2, pero el VO2max en el INC2 fue mayor que en INC1. La frecuencia cardiaca, ventilación pulmonar, frecuencia respiratoria y RER medidos en VO2max, no fueron diferentes entre los test.

Los autores sugieren que un test ergoespirométrico de intensidad decreciente puede producir mayores valores de VO2max que el tradicional test incremental, en atletas de elite.

La propuesta de estos investigadores es innovadora y atrevida, pero está avalada por los resultados y el prestigio de sus autores. Los test de esfuerzo aplicando intensidades crecientes están bien asentados como los protocolos de referencia en todo el mundo. Son aplicados en deporte, clínica e investigación, y gracias a ellos hemos aprendido muchas de las respuestas fisiológicas al ejercicio. Estemos atentos a esta propuesta, aunque es difícil que pueda modificar, fuerza del ámbito de la investigación, a los protocolos estandarizados de carácter incremental. Necesitamos más estudios que ratifiquen estos hallazgos.