Papel de la masa muscular en el rendimiento de resistencia aeróbica y fatiga neuromuscular

La fatiga inducida por el ejercicio es un fenómeno transitorio que compromete la capacidad funcional del organismo, incluyendo aspectos fisiológicos y perceptuales. El rendimiento en pruebas de resistencia, habitualmente evaluado por el tiempo hasta el fallo en una tarea (TTF), refleja este estado de fatiga. Este rendimiento se ve modulado por la interacción entre respuestas neuromusculares, cardiorrespiratorias y perceptuales.

Dentro del ámbito de la fatiga neuromuscular, se define como la disminución de la capacidad para generar fuerza voluntaria y/o evocar contracción mediante estimulación eléctrica. El uso de técnicas como el twitch interpolado permite evaluar tanto la fatiga central (por encima de la unión neuromuscular) como la periférica (en la unión y más allá). Esta caracterización es clave para comprender el impacto del ejercicio en el sistema neuromuscular.

Aunque se sabe que la fatiga es altamente dependiente del tipo de tarea (modo de contracción, intensidad, duración), recientes evidencias sugieren que también podría depender del volumen de masa muscular activa involucrada en el ejercicio. Una forma de evaluar esto es comparar tareas realizadas con una o dos extremidades, como en extensiones de rodilla unilaterales versus bilaterales.

Estudios previos, como los de Rossman et al., han evidenciado un mayor deterioro de la contractilidad muscular (medido mediante la caída del twitch evocado) tras ejercicios con una sola pierna, en comparación con dos. Esta mayor fatiga periférica podría deberse a una menor retroalimentación aferente (fibras tipo III/IV), lo que permitiría tolerar mayores perturbaciones metabólicas locales sin interferencias significativas del sistema nervioso central.

No obstante, la literatura no es concluyente. Otros estudios no han encontrado diferencias en la contractilidad muscular o la fuerza entre tareas con distinta masa muscular activa. Asimismo, se ha propuesto que la retroalimentación aferente puede influir tanto en las sensaciones de esfuerzo como en la percepción del dolor, aunque estas relaciones siguen siendo motivo de debate.

Por tanto, el objetivo principal de esta revisión sistemática y metaanálisis fue analizar el efecto de la masa muscular activa sobre el rendimiento en resistencia (TTF) y la fatiga neuromuscular. Como objetivo secundario, se buscó determinar si la cantidad de masa muscular también modula las respuestas perceptuales al ejercicio. La hipótesis planteada fue que una mayor masa muscular activa generaría mayor fatiga central (por más retroalimentación aferente), menor fatiga periférica y menor tolerancia a las perturbaciones metabólicas locales.

Los resultados principales de este metaanálisis indican que, aunque el rendimiento en resistencia (TTF) no se ve afectado por la cantidad de masa muscular activa, sí existe una mayor fatiga neuromuscular (especialmente periférica) tras ejercicios con menor masa muscular. Específicamente:

  • Mayor pérdida de fuerza voluntaria máxima (MVC) tras tareas con menos masa muscular (Hedges’ g = −1.26).
  • Mayor deterioro en la contractilidad muscular (Qtw) en tareas con menor masa muscular (Hedges’ g = −1.37).
  • Pequeña pero significativa disminución en la activación voluntaria (VA) tras tareas con menor masa muscular (Hedges’ g = −0.38).
  • Sin diferencias significativas en el TTF ni en la percepción del esfuerzo.
  1. Rendimiento en resistencia (TTF)

Los resultados combinados de ocho estudios mostraron que el tiempo hasta el fallo no fue diferente entre ejercicios con mayor o menor masa muscular. Sin embargo, esta conclusión debe interpretarse con precaución debido a la heterogeneidad metodológica (modos de contracción, intensidad y prescripción del ejercicio). Por ejemplo, algunas comparaciones ajustaron la intensidad de forma proporcional al tipo de ejercicio, mientras que otras mantuvieron una intensidad relativa igual.

Otro aspecto relevante es que, durante ejercicios con menor masa muscular, el menor requerimiento de oxígeno podría permitir mantener el ejercicio durante más tiempo al mismo porcentaje de intensidad, lo cual complica aún más la comparación directa.

  1. Percepción del esfuerzo

Diez estudios evaluaron la percepción del esfuerzo, pero no se encontraron diferencias significativas entre condiciones. Esto se explica porque la percepción del esfuerzo es altamente específica a la tarea y no necesariamente depende del volumen de masa muscular implicado. Además, algunas investigaciones indicaron valores opuestos durante el desarrollo de la tarea (esfuerzo mayor en ejercicios con más o menos masa muscular), lo que sugiere que la instrucción dada a los participantes y su interpretación juegan un papel importante.

La percepción del dolor, evaluada en dos estudios, tampoco mostró una relación clara con la cantidad de masa muscular activa, por lo que se necesitan más investigaciones al respecto.

  1. Fatiga periférica (Qtw)

La evidencia fue clara en cuanto a una mayor fatiga periférica (caída del twitch evocado) tras ejercicios con menor masa muscular. Se presume que, al haber menor retroalimentación aferente, el sistema nervioso central permite que se acumulen más perturbaciones locales (como alteraciones en el manejo del calcio, acidosis, o concentración de potasio), lo que resulta en una mayor caída en la capacidad contráctil muscular.

  1. Fatiga central (VA)

La activación voluntaria, como indicador de fatiga central, mostró una pequeña reducción tras ejercicios con menor masa muscular. Esto contradice parcialmente la hipótesis inicial de que la mayor masa muscular provocaría mayor inhibición del sistema nervioso central por una mayor retroalimentación aferente. No obstante, se reconoce que las medidas de VA tienen limitaciones, sobre todo cuando se aplican a ejercicios dinámicos, ya que están basadas en contracciones isométricas. Además, no existe un método directo en humanos para medir la retroalimentación aferente durante el ejercicio.

  1. Heterogeneidad y calidad de los estudios

Se observó una alta heterogeneidad en los análisis de MVC, Qtw y TTF. Esta variabilidad no se atribuye solo al azar, sino también a diferencias metodológicas entre estudios (modo de contracción, tipo de ejercicio, intensidad, duración). Además, la mayoría de los estudios solo incluyeron hombres, limitando la generalización de los hallazgos. Se sugiere que futuras investigaciones incluyan mujeres y controlen mejor las variables de confusión (actividad física previa, sueño, nutrición).

  1. Consideraciones metodológicas
  • El modo de ejercicio influye: contracciones isométricas prolongadas pueden generar hipoxia muscular y aumentar la fatiga periférica.
  • El control de la intensidad fue deficiente en muchos estudios: prescribir ejercicios basándose en umbrales ventilatorios, de lactato o potencia crítica permitiría estandarizar mejor la demanda metabólica.
  • La percepción del esfuerzo y el dolor requieren herramientas de evaluación más sensibles y estandarizadas.

Conclusión

Este metaanálisis sugiere que, aunque la masa muscular activa no afecta el rendimiento de resistencia medido como TTF ni la percepción del esfuerzo, sí influye de forma significativa en la fatiga neuromuscular. Concretamente, los ejercicios realizados con menor masa muscular permiten tolerar mayores perturbaciones locales, lo que se manifiesta como una mayor caída en la fuerza y contractilidad muscular. Estos hallazgos tienen implicaciones importantes en el diseño de programas de entrenamiento y rehabilitación, subrayando la necesidad de considerar el volumen de masa muscular implicada en la tarea, el tipo de contracción y la intensidad del ejercicio.

Acceso libre al artículo original en: https://www.fisiologiadelejercicio.com/wp-content/uploads/2025/08/The-Role-of-Muscle-Mass-in-Endurance.pdf

Referencia completa:

Zhang J, Pearson AZ, Grunau M, Iannetta D, Millet GY, Aboodarda SJ. The Role of Muscle Mass in Endurance Performance and Neuromuscular Fatigue: A Systematic Review and Meta-Analysis. Sports Med. 2025 Jul 31. doi: 10.1007/s40279-025-02290-7.

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