Ejercicio de carrera intermitente de alta intensidad “5-10-15” reduce la grasa corporal y aumenta la densidad mineral ósea

(post destacado 2018) Desde hace unos pocos años el ejercicio intermitente o interválico de alta intensidad se utiliza de manera alternativa al ejercicio tradicional continuo en su aplicación en el entorno del fitness y en el entorno del ejercicio terapéutico. Recientemente se han publicado los resultados de un estudio (Ravnholt y col, 2018; Eur J Appl Physiol 29-mar; doi: 10.1007/s00421-018-3851-x) cuyo objetivo fue examinar los efectos de un ejercicio de carrera intermitente de alta intensidad con 5 s de esprint sobre la composición corporal, nivel de fitness y rendimiento en sujetos no entrenados de entre 36 y 53 años. Durante 7 semanas los sujetos entrenaron 3 sesiones a la semana con un entrenamiento “5-10-15” que consistió en 3-9 bloques de 4 repeticiones de 15, 10 y 5 s a intensidad baja, media y esprint, respectivamente. Los resultados mostraron al final del periodo de entrenamiento un descenso de la grasa corporal del 4,3% y una mejoría de la masa libre de grasa y densidad mineral ósea del 1,1 y 0,9%, respectivamente (p<0,01). Además, el rendimiento en 1500 m, 3 k, test de resistencia Yo-Yo y test de esfuerzo incremental mejoraron un 8,1, 9,9, 17,2 y 23,9%, respectivamente. Los niveles de lactato al 85% de la velocidad aeróbica máxima descendieron después del periodo de entrenamiento. Los autores concluyeron que 7 semanas de entrenamiento con el protocolo “5-10-15” se asoció con mejoras en los marcadores de salud, además de mejorar el rendimiento en sujetos no entrenados.

Aunque el HIIT parece acaparar todo el interés a la hora de establecer programas de ejercicio eficaces, seguros y de gran adherencia en el entorno de la salud y el ejercicio, existen múltiples variantes de entrenamientos que cumplen con esas premisas cuando se aplican a determinados individuos. Al final, lo que observo es que tratamos de aplicar protocolos de ejercicio que acorten el tiempo de aplicación consiguiendo resultados similares a los entrenamientos tradicionales. Eso está bien, pero si vamos al fondo del asunto, lo que podemos traducir es que a muchas de las personas a las que se recomiendan esos protocolos no les gusta demasiado entrenar, es decir, no disfrutan haciendo ejercicio. Si es así, pienso que el recorrido a largo plazo de estos u otros protocolos va a ser corto, lo que pasa es que eso no se cuenta en los estudios de investigación.