Zhao S, Zhang X, Liang T, Ng S, Liu Y, Ning Z. The effectiveness of protein supplements on athletic performance and post-exercise recovery – a Bayesian multilevel meta-analysis of randomized controlled trials. J Int Soc Sports Nutr. 2026 Dec 31;23(1):2605338. doi: 10.1080/15502783.2025.2605338.
La suplementación con proteínas constituye una de las estrategias nutricionales más extendidas entre deportistas y personas físicamente activas, sustentada en el papel fundamental de las proteínas en el crecimiento, la reparación tisular y la regulación metabólica y hormonal. Las recomendaciones clásicas sitúan las necesidades proteicas en torno a 1,2–1,4 g/kg/día para deportes de resistencia y 1,6–1,7 g/kg/día para deportes de fuerza. Sin embargo, a pesar de su uso generalizado, la evidencia científica sobre el impacto real de los suplementos proteicos en el rendimiento deportivo y la recuperación post-ejercicio continúa siendo inconsistente y, en muchos casos, contradictoria.
Una de las principales dificultades para extraer conclusiones sólidas reside en la gran heterogeneidad metodológica de los estudios disponibles. Las diferencias en el tipo de proteína utilizada, la dosis, el momento de ingesta, la duración de la intervención, el nivel de entrenamiento de los participantes y, especialmente, el control (o no) de la ingesta energética total, complican la interpretación de los resultados. Diversos estudios han mostrado que la adición de proteína a una ingesta adecuada de hidratos de carbono no mejora el rendimiento de resistencia cuando el aporte energético está igualado entre grupos. De forma similar, los efectos sobre la fuerza muscular suelen ser modestos y altamente dependientes del contexto.
Frente a estas limitaciones, los autores plantean la necesidad de una síntesis cuantitativa avanzada que permita integrar múltiples niveles de variabilidad y explorar el papel de moderadores clave. En este contexto, el uso de modelos bayesianos multinivel se presenta como una herramienta especialmente adecuada para manejar la complejidad de los datos y proporcionar estimaciones más informativas que los enfoques tradicionales.
El objetivo principal del estudio fue evaluar de manera exhaustiva la eficacia de los suplementos proteicos sobre el rendimiento deportivo (resistencia y fuerza muscular) y la recuperación post-ejercicio (resíntesis de glucógeno y fatiga), así como analizar la influencia de variables como el tipo de suplemento, la fuente proteica, la dosis adicional, la ingesta proteica total, el momento de consumo y el equilibrio energético entre grupos.
Diseño general y enfoque metodológico
El trabajo consiste en una revisión sistemática y metaanálisis multinivel de ensayos clínicos aleatorizados, registrados previamente en PROSPERO y realizados conforme a las directrices PRISMA. Tras un proceso de cribado exhaustivo, se incluyeron 75 ensayos controlados aleatorizados, con un total de 1.206 atletas de diferentes disciplinas deportivas.
El análisis estadístico se llevó a cabo mediante modelos bayesianos jerárquicos, que permitieron considerar simultáneamente la variabilidad intraestudio y entre estudios. Además, se aplicaron múltiples modelos específicos para explorar subgrupos y moderadores, incluyendo tipo de suplemento (proteína sola vs. proteína con hidratos de carbono), fuente proteica, dosis adicional, ingesta total diaria de proteína, estado alimentado o en ayuno, diseño del estudio, intervenciones agudas frente a crónicas y equilibrio energético entre grupos.
Este enfoque permitió no solo estimar el tamaño del efecto global, sino también identificar las principales fuentes de heterogeneidad y evaluar la solidez de los hallazgos desde una perspectiva probabilística.
Resultados generales del metaanálisis
En términos globales, los efectos de la suplementación proteica sobre el rendimiento y la recuperación fueron pequeños y, en muchos casos, no estadísticamente significativos. En el modelo nulo, se observó un efecto pequeño pero significativo sobre el rendimiento de resistencia, mientras que no se detectaron efectos claros sobre la fuerza muscular, la resíntesis de glucógeno ni la recuperación de la fatiga.
Cuando se analizaron comparaciones específicas, los suplementos de proteína sola mostraron mejoras significativas en resistencia y fuerza muscular frente a placebo, y los suplementos proteína–hidratos de carbono mejoraron la resistencia frente a placebo. Sin embargo, un hallazgo clave del estudio es que todos los efectos significativos procedían exclusivamente de ensayos en los que la ingesta energética no estaba igualada entre los grupos experimental y control.
En los estudios con control energético estricto, los beneficios de la suplementación proteica desaparecían prácticamente por completo, lo que sugiere que los efectos observados podrían explicarse, al menos en parte, por un mayor aporte calórico total y no por la proteína en sí misma.
Discusión: proteína y rendimiento deportivo
Resistencia
La discusión subraya que la evidencia disponible no respalda de forma consistente un efecto ergogénico independiente de la proteína sobre el rendimiento de resistencia cuando la ingesta energética y de hidratos de carbono es adecuada. Este hallazgo coincide con revisiones previas que indican que la adición de proteína a bebidas ricas en carbohidratos no mejora el rendimiento en pruebas de ciclismo o resistencia prolongada en condiciones isocalóricas.
Los autores destacan que algunos efectos positivos observados en estudios concretos podrían ser clínicamente relevantes en contextos de alto rendimiento, donde pequeñas diferencias pueden resultar decisivas. No obstante, desde una perspectiva fisiológica, dichos beneficios parecen depender más del aporte energético adicional que de un mecanismo específico atribuible a la proteína.
Fuerza muscular
En relación con la fuerza muscular, los resultados indican efectos modestos y heterogéneos, más evidentes en intervenciones crónicas que en suplementaciones agudas. Las mejoras se concentran principalmente en la fuerza del tren inferior y parecen potenciarse cuando la suplementación se combina con programas estructurados de entrenamiento de fuerza.
La discusión refuerza la idea de que la proteína debe considerarse un apoyo nutricional complementario, y no un factor determinante por sí solo. La magnitud del efecto depende del nivel de entrenamiento, la edad y la ingesta proteica total diaria, siendo más evidente en sujetos jóvenes y entrenados.
Fuente proteica
Entre las distintas fuentes analizadas, la proteína de suero (whey) fue la única que mostró efectos significativos sobre rendimiento y fuerza. No obstante, los autores advierten que este resultado puede estar sesgado por el mayor número de estudios disponibles con este tipo de proteína. Otras fuentes, como la proteína de soja, podrían ser alternativas viables, pero la evidencia actual es insuficiente para confirmarlo con solidez.
Discusión: proteína y recuperación post-ejercicio
En cuanto a la recuperación, el análisis se centró en la resíntesis de glucógeno y la fatiga post-ejercicio. Los resultados fueron, en general, poco concluyentes. La suplementación proteica mostró ventajas frente a hidratos de carbono en la resíntesis de glucógeno únicamente en estudios con desequilibrio energético, lo que cuestiona de nuevo la atribución causal a la proteína.
Respecto a la fatiga, solo el índice de fatiga medido mediante pruebas anaeróbicas mostró mejoras significativas. No se observaron efectos consistentes sobre lactato sanguíneo ni sobre medidas subjetivas de fatiga o dolor muscular, lo que limita la relevancia clínica de estos hallazgos.
Los autores señalan que la exclusión de biomarcadores clave de daño muscular, como la creatina quinasa, dificulta una valoración más completa de la recuperación y constituye una limitación importante del estudio.
Moderadores, implicaciones prácticas y conclusiones
El análisis de moderadores reveló que la edad atenúa la respuesta a la suplementación proteica, mientras que una ingesta adicional de aproximadamente 1 g/kg/día procedente de suplementos, alcanzando un total cercano a 2 g/kg/día, parece ser la estrategia más eficaz. Asimismo, las intervenciones de 40 a 65 días mostraron los mayores beneficios.
En conclusión, los autores sostienen que los efectos de la suplementación proteica sobre el rendimiento y la recuperación en atletas son limitados y altamente dependientes del contexto, especialmente del equilibrio energético. La proteína no debe considerarse una estrategia ergogénica universal, sino una herramienta que puede aportar beneficios modestos cuando se integra adecuadamente dentro de una planificación nutricional individualizada y basada en evidencia.
Acceso libre al artículo original en: https://www.fisiologiadelejercicio.com/wp-content/uploads/2025/12/The-effectiveness-of-protein-supplements-on-athletic-performance-and-post-exercise-recovery-a-Bayesian-multilevel-meta-analysis-of-randomized-contro-1.pdf




