El músculo esquelético humano presenta una notable capacidad de adaptación frente a estímulos mecánicos, siendo el entrenamiento de fuerza uno de los principales desencadenantes de aumentos en el tamaño muscular y en la capacidad de generar fuerza. Este proceso, conocido como hipertrofia muscular, se define como el incremento del área de sección transversal del músculo o de sus fibras individuales como respuesta a la sobrecarga mecánica. Tradicionalmente, se ha asumido que la magnitud de la carga externa utilizada durante el entrenamiento es un determinante clave de dicha hipertrofia. Sin embargo, en las últimas dos décadas esta idea ha sido progresivamente cuestionada.
Numerosos estudios han demostrado que, cuando el entrenamiento se realiza hasta un alto grado de esfuerzo o fatiga muscular, cargas relativamente bajas pueden inducir aumentos de masa muscular comparables a los obtenidos con cargas elevadas. A pesar de ello, persiste una considerable heterogeneidad interindividual en la respuesta hipertrófica al entrenamiento de fuerza. Algunos sujetos experimentan incrementos muy marcados de masa muscular, mientras que otros presentan respuestas mucho más modestas, incluso cuando siguen programas de entrenamiento similares.
La literatura reciente sugiere que esta variabilidad no puede explicarse únicamente por factores externos como la carga utilizada, el volumen, la frecuencia o la selección de ejercicios. En su lugar, se ha propuesto que factores endógenos —propios de cada individuo— desempeñan un papel predominante. Entre ellos se incluyen diferencias en la expresión génica basal, la biología de las fibras musculares, la densidad capilar, el contenido de mionúcleos o la respuesta inflamatoria y de remodelado tisular.
Un aspecto poco explorado hasta ahora es si la respuesta hipertrófica de un individuo es consistente entre diferentes grupos musculares y bajo diferentes esquemas de carga. Es decir, si una persona responde “bien” al entrenamiento de fuerza en el tren superior, ¿responderá de forma similar en el tren inferior? Y, de manera análoga, ¿la utilización de cargas altas frente a bajas modifica sustancialmente esa respuesta dentro del mismo sujeto?
Con esta base conceptual, los autores plantean un estudio con un diseño intra-sujeto y unilateral, cuyo objetivo principal es determinar el papel relativo de la carga externa (factor exógeno) y de la localización anatómica del músculo (factor endógeno) en la hipertrofia inducida por el entrenamiento de fuerza. La hipótesis central es que la variabilidad intraindividual —comparando diferentes extremidades y diferentes cargas dentro del mismo sujeto— será menor que la variabilidad entre sujetos, lo que apoyaría la primacía de los mecanismos endógenos en la respuesta hipertrófica.
Diseño general y enfoque metodológico
El estudio incluyó a veinte varones jóvenes, sanos y sin experiencia previa en entrenamiento de fuerza estructurado. Se utilizó un diseño unilateral dentro del mismo sujeto, asignando aleatoriamente una extremidad superior (bíceps braquial) y una inferior (vasto lateral) a un protocolo de carga alta (8–12 repeticiones al 70–80% de 1RM) y la extremidad contralateral a un protocolo de carga baja (20–25 repeticiones al 30–40% de 1RM). Todos los ejercicios se realizaron hasta fatiga voluntaria, tres veces por semana durante diez semanas.
La hipertrofia muscular se evaluó mediante múltiples técnicas complementarias: masa magra por DXA, área de sección transversal y grosor muscular mediante ecografía, y área de sección transversal de fibras tipo I y tipo II mediante biopsia muscular. Además, se midió la fuerza máxima dinámica e isométrica, y se evaluaron las tasas integradas de síntesis de proteínas miofibrilares mediante agua doblemente marcada en la fase inicial y final del entrenamiento.
Este enfoque multimodal permitió analizar no solo los cambios medios inducidos por el entrenamiento, sino también la variabilidad entre individuos y la consistencia de la respuesta dentro de cada sujeto.
Resultados principales: hipertrofia y fuerza
Tras diez semanas de entrenamiento, se observaron aumentos significativos de masa muscular, tamaño del músculo y área de las fibras musculares tanto en el tren superior como en el inferior. Sin embargo, de forma consistente, no se encontraron diferencias significativas entre los protocolos de carga alta y carga baja para ninguna de las variables de hipertrofia evaluadas.
Un hallazgo clave del estudio es que la variabilidad de la respuesta hipertrófica fue mucho mayor entre sujetos que dentro del mismo sujeto. Es decir, aunque existieron grandes diferencias en la magnitud de la hipertrofia entre participantes, cada individuo tendió a mostrar una respuesta relativamente consistente entre sus propias extremidades y entre las condiciones de carga alta y baja. Este patrón se observó independientemente de la técnica utilizada para evaluar la hipertrofia.
De manera similar, las mejoras en la fuerza fueron comparables entre cargas altas y bajas cuando el entrenamiento se realizó hasta la fatiga, y la ganancia de fuerza mostró una mayor consistencia intraindividual que interindividual. No se observaron relaciones sólidas entre los cambios en fuerza y los cambios en tamaño muscular, lo que refuerza la idea de que ambas adaptaciones, aunque relacionadas, están moduladas por mecanismos parcialmente independientes.
Síntesis de proteínas miofibrilares y adaptación al entrenamiento
Las tasas de síntesis de proteínas miofibrilares aumentaron de forma significativa durante la primera semana de entrenamiento en comparación con el reposo, tanto en el protocolo de carga alta como en el de carga baja. Sin embargo, este aumento fue notablemente menor al final de las diez semanas, a pesar de que el estímulo de entrenamiento se mantuvo mediante sobrecarga progresiva.
Este fenómeno de atenuación de la síntesis proteica con el entrenamiento crónico es coherente con trabajos previos y se interpreta como una adaptación del músculo a un estímulo ya conocido, con menor daño muscular y una respuesta anabólica más eficiente. De nuevo, no se observaron diferencias entre cargas altas y bajas, y las tasas de síntesis proteica fueron más similares dentro de un mismo individuo que entre diferentes sujetos.
Discusión e implicaciones conceptuales
La principal aportación de este estudio es demostrar que, cuando el esfuerzo se equipara y el entrenamiento se realiza hasta la fatiga, la carga externa utilizada no determina la magnitud de la hipertrofia muscular. Más aún, los datos indican que la respuesta hipertrófica está notablemente “conservada” dentro de cada individuo, independientemente del grupo muscular entrenado o del rango de repeticiones empleado.
Estos hallazgos refuerzan la idea de que los factores endógenos —biológicos e individuales— son los principales responsables de la heterogeneidad observada en la hipertrofia inducida por el entrenamiento de fuerza. La carga, el volumen o el tipo de ejercicio pueden modular la respuesta, pero su contribución es relativamente pequeña en comparación con la biología intrínseca del sujeto.
Desde un punto de vista práctico, este trabajo cuestiona la rigidez de las prescripciones tradicionales basadas exclusivamente en cargas altas para maximizar la hipertrofia. También pone en valor la necesidad de individualizar el entrenamiento, entendiendo que algunas personas responderán de manera robusta bajo múltiples esquemas de carga, mientras que otras mostrarán adaptaciones más limitadas, independientemente del programa utilizado.
Conclusión
En conjunto, este estudio aporta evidencia sólida de que la hipertrofia inducida por el entrenamiento de fuerza es independiente de la carga externa cuando el esfuerzo se controla adecuadamente, y que la variabilidad de la respuesta es predominantemente interindividual. La consistencia de la respuesta dentro de cada sujeto, observada tanto a nivel macroscópico como microscópico, apoya un modelo en el que los determinantes endógenos desempeñan un papel central en la adaptación muscular al entrenamiento.
Acceso libre al artículo original en: https://www.fisiologiadelejercicio.com/wp-content/uploads/2026/01/The-Journal-of-Physiology-2026-Lees-Resistance-training-load-does-not-determine-resistance-training‐induced.pdf
Referencia completa:
Lees MJ, Mcleod JC, Morton RW, Currier BS, Fliss MD, McKellar SR, Sidhu RS, Stansfield BN, Webb EK, McGlory C, Burniston JG, Phillips SM. Resistance training load does not determine resistance training-induced hypertrophy across upper and lower limbs in healthy young males. J Physiol. 2025 Dec 31. doi: 10.1113/JP289684.



