El consenso se basa en la evidencia científica disponible, tanto de laboratorio como en entornos reales, aunque se reconoce la escasez de estudios de alta calidad en atletas de élite, en parte por la dificultad de acceso y el reducido número de participantes. La mayor parte de la literatura se centra en varones, lo que resalta la necesidad de más investigaciones en mujeres, especialmente sobre diferencias biológicas que afectan la adaptación al entrenamiento y el rendimiento.
Principios clave establecidos:
- Entrenar y evaluar en función de las demandas específicas del deporte.
- Ajustar la nutrición a las demandas del deporte.
- Aplicar un enfoque individualizado.
- Utilizar la educación como herramienta fundamental para optimizar rendimiento y salud.
Estrategias de entrenamiento para optimizar el rendimiento
- Factores determinantes de la resistencia: consumo máximo de oxígeno (VO₂max), fracción sostenible de VO₂max, economía de movimiento y componente anaeróbico para esfuerzos decisivos.
Recomendación: combinar un alto volumen de entrenamiento moderado con intervalos de alta intensidad que superen el ritmo de competición (speed endurance y sprint training).
- Resiliencia fisiológica: capacidad para mantener el rendimiento durante esfuerzos prolongados (maratón, clásicas ciclistas). Se recomienda incorporarla como objetivo clave del entrenamiento y nutrición.
- Entrenamiento concurrente: la combinación de fuerza, pliometría, velocidad y resistencia mejora la economía de movimiento y el rendimiento en sprints sin disminuir la efectividad de cada modalidad. Debe individualizarse según el perfil del atleta.
Estrategias nutricionales para mejorar el rendimiento
- Impacto de la nutrición: la cantidad, composición y momento de la ingesta afectan el rendimiento, la recuperación y la incidencia de lesiones o enfermedades.
Recomendación: trabajar con dietistas o nutricionistas deportivos cualificados, evaluar la ingesta y el estado nutricional, y diseñar planes personalizados considerando el perfil fisiológico, demandas de entrenamiento y factores culturales. - Periodización de macronutrientes: ajustar energía, carbohidratos y líquidos en función de la fase de entrenamiento o competición para maximizar la adaptación y el rendimiento.
- Baja disponibilidad energética (LEA): la pérdida de peso por LEA no siempre mejora el rendimiento y puede ser perjudicial para la salud y la adaptación al entrenamiento. Debe manejarse con un enfoque multidisciplinar siguiendo guías de buenas prácticas.
- Suplementos: pocos cuentan con evidencia sólida como ayudas ergogénicas (por ejemplo, creatina y cafeína). Es esencial un análisis riesgo-beneficio y prevenir riesgos de dopaje por contaminación. La suplementación debe basarse en evidencia y supervisión profesional.
Limitaciones actuales: falta de estudios de campo en atletas de élite y de datos sobre ingesta y necesidades en pretemporada o periodos de recuperación.
La mujer atleta
- Monitoreo del ciclo menstrual: se recomienda registrar el ciclo y eventos hormonales relevantes (anticonceptivos, menopausia, embarazo) mediante métodos objetivos (análisis de sangre, evaluación clínica) en lugar de aplicaciones no validadas.
- Influencia hormonal en el rendimiento: la evidencia es insuficiente para establecer relaciones claras entre las fluctuaciones hormonales y la adaptación al entrenamiento, la nutrición o el riesgo de lesiones. Sin embargo, los síntomas del ciclo pueden afectar la capacidad percibida o real de entrenar, competir o recuperarse.
- Anticonceptivos hormonales: no hay evidencia concluyente sobre su impacto en el rendimiento o la recuperación. Su uso debe guiarse por necesidades médicas y no por supuestos efectos sobre el rendimiento.
- Deficiencia de hierro: las mujeres con sangrado menstrual abundante, dietas restrictivas o alto volumen de entrenamiento tienen más riesgo. Se recomienda un perfil férrico anual y comunicación con el equipo técnico ante cambios dietéticos o entrenamientos en altitud.
- LEA problemática: puede afectar negativamente al rendimiento, la salud y aumentar el riesgo de lesiones. Es fundamental la detección temprana y la educación para su prevención.
Carga, lesiones y retorno a la competición
- Incidencia de lesiones: no ha disminuido significativamente en los últimos 15 años. Se recomienda crear registros nacionales de lesiones deportivas para detección temprana e intervención.
- Lesiones por sobreuso tendinoso: pueden ser de larga duración y poner fin a carreras deportivas. Los signos tempranos (dolor, rigidez, inflamación) requieren reducción inmediata de la carga sobre el tendón afectado.
- Rotura del tendón de Aquiles: recuperación prolongada (~1 año) y alta probabilidad de no volver al nivel previo. Tanto el tratamiento quirúrgico como el conservador pueden provocar elongación tendinosa y pérdida de fuerza. Es crucial evitar la elongación excesiva durante la rehabilitación.
- Rehabilitación y retorno al deporte: debe basarse en criterios objetivos y pruebas específicas del deporte, con una decisión compartida entre atleta, equipo médico y entrenador. No hay un único test que determine el momento óptimo.
Tecnologías emergentes
- Ómicas y sensores portátiles: la integración de datos moleculares (genómica, proteómica, metabolómica) con medidas fisiológicas y el uso de inteligencia artificial puede identificar biomarcadores y personalizar estrategias de entrenamiento, nutrición y recuperación.
- Aplicaciones prácticas: recolección de muestras biológicas fáciles de obtener (saliva, sudor, orina) en condiciones controladas para detectar fatiga, estrés y estado de salud.
- Perspectiva futura: personalización avanzada de entrenamiento y nutrición mediante tecnologías portátiles y análisis de big data. Sin embargo, se necesita validación rigurosa en contextos reales de élite.
Conclusiones y perspectivas
El consenso enfatiza:
- Entrenamiento adaptado e individualizado para optimizar resistencia, resiliencia y economía de movimiento.
- Nutrición personalizada, con especial atención a la periodización y prevención de LEA.
- Vigilancia específica para la salud de la mujer atleta (ciclo menstrual, hierro, anticoncepción).
- Prevención y manejo temprano de lesiones, con rehabilitación basada en criterios objetivos y colaboración interdisciplinar.
- Aprovechamiento de tecnologías emergentes para personalizar intervenciones, siempre con validación previa.
A pesar de los avances, persisten importantes vacíos de conocimiento, especialmente en la investigación con mujeres atletas, en los efectos a largo plazo del entrenamiento y en la eficacia de nuevas tecnologías e intervenciones.
Acceso libre al artículo original en: https://www.fisiologiadelejercicio.com/wp-content/uploads/2025/08/Scandinavian-Med-Sci-Sports-2025-Bangsbo-Consensus-Statements-Optimizing-Performance-of-the-Elite-Athlete-1.pdf
Referencia completa:
Bangsbo J, Hostrup M, Hellsten Y, Hansen M, Melin A, Kjær M, Burr JF, Engebretsen L, Egan B, Hackney AC, Chambers TL, Jones AM, Pitsiladis Y, Magnusson P, Petersen J, Deshmukh AS, Calbet JAL, Elliott-Sale K, Joyner M, Andersen JL, Christensen PM, Dünweber MR, Rømer T, Wickham KA, Jessen SK, Kissow J, Jeppesen JS, Moesgaard L. Consensus Statements-Optimizing Performance of the Elite Athlete. Scand J Med Sci Sports. 2025 Aug;35(8):e70112. doi: 10.1111/sms.70112.



