Entrenamiento concurrente en natación: ¿primero el esprint o el aeróbico?

En el entrenamiento de natación, es habitual combinar diferentes tipos de ejercicios dentro de una misma sesión, alternando esfuerzos aeróbicos y de alta intensidad anaeróbica, como los sprints. Esta organización secuencial puede alterar significativamente las respuestas fisiológicas y la percepción del esfuerzo por parte del nadador. Estudios previos han demostrado que la intensidad, volumen y duración del ejercicio afectan tanto al metabolismo como a la percepción subjetiva del esfuerzo. Sin embargo, poco se conoce sobre cómo influye el orden de estos ejercicios, especialmente cuando se combinan sprints cortos (25 metros) con entrenamiento aeróbico a velocidades de umbral de lactato (LT) o velocidad aeróbica máxima (MAS).

Los sprints repetidos, incluso de corta duración, provocan una marcada activación del sistema anaeróbico, generan lactato y afectan la función del sistema nervioso autónomo, medido a través de la variabilidad de la frecuencia cardíaca (HRV). Estas alteraciones pueden condicionar la capacidad de rendimiento en ejercicios posteriores. Además, los métodos para cuantificar la carga interna del entrenamiento, como el iTRIMP (índice individualizado de carga de entrenamiento basado en frecuencia cardíaca) o la carga subjetiva (sRPE), podrían no reflejar del mismo modo el impacto fisiológico real cuando se combinan ejercicios de diferente naturaleza.

El estudio planteó como hipótesis que realizar primero los sprints repetidos antes de los ejercicios aeróbicos (LT o MAS) provocaría una mayor carga fisiológica y percepción del esfuerzo que realizar estos ejercicios en el orden inverso. El objetivo fue evaluar el efecto del orden de los bloques de entrenamiento sobre variables fisiológicas (lactato, pH, bicarbonato, frecuencia cardíaca, HRV) y sobre la percepción del esfuerzo (sRPE), comparando sesiones que combinan:

  • LT seguido de sprints (LT-SPR)
  • Sprints seguidos de LT (SPR-LT)
  • MAS seguido de sprints (MAS-SPR)
  • Sprints seguidos de MAS (SPR-MAS)

Los resultados muestran claramente que el orden de los ejercicios afecta la respuesta fisiológica y la carga subjetiva del entrenamiento, aunque no la velocidad de nado ni el rendimiento dentro de cada bloque.

  1. Lactato sanguíneo (BL) y pH

Las sesiones que comenzaron con sprints (SPR-LT y SPR-MAS) mostraron mayores concentraciones de lactato a lo largo de toda la sesión, así como un área bajo la curva de lactato más elevada, en comparación con las sesiones que empezaban con el trabajo aeróbico (LT-SPR y MAS-SPR). Este aumento en BL no afectó el rendimiento posterior, pero sí se relacionó con una mayor percepción del esfuerzo.

Curiosamente, se esperaba que el ejercicio aeróbico posterior sirviera como “recuperación activa” y ayudara a eliminar lactato, pero no fue suficiente. Probablemente, la intensidad de los bloques aeróbicos fue demasiado alta para facilitar una eliminación eficiente del lactato generado en los sprints, o bien la duración fue insuficiente. Además, se observaron ligeras diferencias en el bicarbonato plasmático, que pueden reflejar un mayor estrés ácido-base cuando se empieza por sprints.

  1. Percepción del esfuerzo (RPE y sRPE)

La percepción del esfuerzo fue mayor durante los bloques de entrenamiento aeróbico (LT o MAS) cuando estos se realizaron después de los sprints. Esta diferencia no fue detectada por el método objetivo iTRIMP, lo que resalta la importancia de combinar medidas subjetivas y objetivas en la monitorización del entrenamiento. De hecho, sRPE correlacionó significativamente con el área bajo la curva de lactato, lo que sugiere que el lactato actúa como un estímulo químico que modula la percepción del esfuerzo, posiblemente a través de receptores metabosensitivos.

Este hallazgo es clave para entrenadores y preparadores físicos, ya que muestra que el orden de los ejercicios puede manipular la carga interna percibida del entrenamiento sin necesidad de cambiar volúmenes o intensidades. En periodos de alta carga, comenzar con sprints puede aumentar el estrés metabólico y la carga percibida, mientras que en fases de recuperación podría ser más conveniente iniciar por bloques aeróbicos.

  1. Carga interna: sRPE vs. iTRIMP

El estudio encontró que la carga subjetiva (sRPE) fue más sensible al orden de los ejercicios que la carga objetiva (iTRIMP), especialmente porque los sprints, al ser de muy corta duración y con pausas largas, no provocan incrementos notables en la frecuencia cardíaca media, lo que reduce su impacto en el cálculo del iTRIMP. Esto sugiere que el uso exclusivo de métodos basados en frecuencia cardíaca puede infraestimar la carga real cuando se incluyen sprints, y que en estos casos conviene recurrir también a métodos subjetivos como el sRPE.

  1. Función autonómica (HRV)

La variabilidad de la frecuencia cardíaca (LnRMSSD) no mostró diferencias significativas entre sesiones con distintos órdenes de ejercicio, ni durante el entrenamiento ni en la recuperación nocturna. Esto indica que, aunque el orden de los bloques altere el lactato y la percepción del esfuerzo, no afecta la recuperación autonómica 24 horas después. Este hallazgo refuerza la idea de que los nadadores entrenados se recuperan adecuadamente tras sesiones mixtas, independientemente del orden de ejecución.

  1. Aplicaciones prácticas

Los autores proponen que entrenadores utilicen esta información para modular estratégicamente la carga del entrenamiento. Si se desea inducir un mayor estrés fisiológico, comenzar por los sprints puede ser útil, mientras que en fases donde se busque menor carga, empezar por el componente aeróbico es más recomendable. Además, destacan la necesidad de elegir un único método consistente de valoración de la carga (ya sea sRPE o iTRIMP) cuando se combinan bloques de diferentes intensidades, y no usarlos indistintamente, ya que pueden ofrecer lecturas distintas.

  1. Limitaciones

La duración de las sesiones (aproximadamente 60 minutos) fue más corta que las sesiones típicas de nadadores de élite (90–120 minutos), por lo que no se puede extrapolar totalmente el impacto acumulado. Además, el tamaño de muestra fue limitado (12 nadadores), aunque la potencia estadística fue adecuada para detectar efectos moderados.

Conclusiones

  • El orden de los bloques de entrenamiento influye significativamente en las respuestas fisiológicas (especialmente lactato) y la percepción del esfuerzo, pero no en el rendimiento de cada bloque ni en la recuperación autonómica al día siguiente.
  • Iniciar la sesión con sprints genera una mayor carga subjetiva y prolonga el tiempo en condiciones de alta concentración de lactato.
  • El método sRPE parece más sensible que el iTRIMP para captar estas diferencias cuando se combinan ejercicios anaeróbicos y aeróbicos.
  • Entrenadores pueden manipular el orden de los bloques para ajustar la carga del entrenamiento sin modificar su contenido.
  • Se recomienda ser consistente con el método de valoración de carga interna utilizado para evitar interpretaciones erróneas.

Acceso libre al artículo original en: https://www.fisiologiadelejercicio.com/wp-content/uploads/2025/05/ConcurrentsprintandaerobictraininginswimmingInfluenceofexercisesequenceonphysiologicalresponsesandperceivedexertion.pdf

Referencia completa:

Nikitakis IS, Bogdanis GC, Paradisis GP, Toubekis AG. Concurrent sprint and aerobic training in swimming: Influence of exercise sequence on physiological responses and perceived exertion. J Sports Sci. 2025 Apr 21:1-10. doi: 10.1080/02640414.2025.2493021.

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