La fibrilación auricular (FA) es la arritmia cardiaca más común a nivel mundial, con una proyección de hasta 17,9 millones de casos en Europa para 2060. Esta patología representa una importante carga sanitaria y económica debido a su asociación con un mayor riesgo de ictus isquémico, morbilidad y mortalidad.
Aunque los tratamientos médicos actuales —como la anticoagulación, el control del ritmo y la frecuencia— son eficaces, no abordan completamente la progresión de la enfermedad ni mejoran de manera integral la calidad de vida relacionada con la salud (HRQoL). En este contexto, intervenciones como la rehabilitación cardíaca basada en ejercicio (ExCR) podrían tener un papel relevante. Esta modalidad incluye entrenamiento físico junto con componentes educativos, psicológicos y de modificación de estilo de vida.
La ExCR ha demostrado beneficios sólidos en condiciones como el infarto de miocardio, la insuficiencia cardíaca y la angina estable, siendo una intervención recomendada con nivel I, grado A por guías internacionales. Sin embargo, su papel en pacientes con FA no está bien establecido. Las guías clínicas actuales no la recomiendan debido a la evidencia limitada e inconsistente.
Una revisión Cochrane previa en 2017 identificó solo seis ensayos clínicos aleatorizados (RCTs) sobre ExCR en pacientes con FA, con beneficios modestos en la capacidad funcional y mucha incertidumbre en cuanto a desenlaces clínicos y reportados por los pacientes. Desde entonces, se han publicado varios estudios adicionales, lo que motivó esta nueva revisión Cochrane que integra metaanálisis, meta-regresión y análisis secuencial de ensayos (RTSA) para evaluar de forma actualizada la eficacia y seguridad de ExCR en FA.
Esta revisión sistemática incluye 20 RCTs con un total de 2039 pacientes con FA, lo que representa la mayor evaluación hasta la fecha sobre los efectos del ejercicio en esta población. Los hallazgos más importantes muestran que la ExCR:
- Reduce la recurrencia de FA (RR 0.68),
- Disminuye la severidad de los síntomas y la carga de FA,
- Mejora la capacidad cardiorrespiratoria (VO₂ pico),
- Mejora el componente mental de la calidad de vida (pero no el físico),
- No incrementa la mortalidad ni los eventos adversos graves.
Aunque no se observó una reducción significativa en la mortalidad o eventos adversos graves, los autores advierten que los eventos fueron poco frecuentes, lo que limita la potencia estadística de esos análisis. Además, no se hallaron diferencias en los efectos de la ExCR según subtipo de FA, características del paciente o modalidad/dosis del ejercicio, lo cual sugiere que los beneficios de la ExCR son consistentes en diferentes contextos clínicos.
El hallazgo más destacado es la reducción de la recurrencia de la FA, un desenlace clínicamente relevante por su asociación con mayores costes sanitarios, mayor carga de síntomas y mayor probabilidad de progresión hacia FA persistente o permanente. Una reducción del riesgo relativo del 32% con ExCR sugiere que el ejercicio estructurado podría convertirse en una estrategia clave en el control integral de la FA.
También se observaron mejoras en los síntomas (como palpitaciones, disnea y fatiga), que suelen generar gran ansiedad y deterioro de la calidad de vida. Aunque la puntuación del componente físico del SF-36 no mostró cambios significativos, sí se detectaron mejoras claras en los dominios mentales, lo que probablemente refleja el impacto positivo del ejercicio sobre el bienestar emocional. Es posible que las herramientas genéricas como el SF-36 no sean suficientemente sensibles a los cambios físicos específicos de pacientes con FA, mientras que instrumentos específicos como el cuestionario AFSS sí capturaron mejor la mejora clínica.
Además, el aumento medio de VO₂ pico en 3.18 mL/kg/min es clínicamente importante, dado que mejoras de tan solo 1 mL/kg/min se asocian con mejor pronóstico cardiovascular. Este hallazgo respalda el potencial de la ExCR para mejorar la tolerancia al esfuerzo y la capacidad funcional de pacientes con FA.
En cuanto a los mecanismos fisiológicos, la ExCR puede mejorar los factores de riesgo cardiovascular tradicionales, pero también promover remodelado auricular favorable, reducir la rigidez y fibrosis auricular, mejorar la función endotelial y la hemodinámica auricular izquierda. Además, el entrenamiento físico moderado puede restablecer el equilibrio autonómico, preservando la variabilidad de la frecuencia cardíaca y mejorando el tono vagal de manera beneficiosa. Estos mecanismos podrían explicar las mejoras en la carga y recurrencia de FA observadas.
El artículo también aborda la paradoja del ejercicio extremo: aunque la actividad física reduce el riesgo de FA, los atletas de resistencia de alto nivel pueden presentar mayor incidencia de FA, posiblemente por remodelado auricular patológico, hipertonía vagal o inflamación inducida por ejercicio. Sin embargo, este subgrupo representa una fracción muy pequeña de los pacientes con FA, y la ExCR sigue siendo una opción segura y eficaz para la mayoría.
Los beneficios psicológicos del ejercicio también se subrayan, ya que reducen la ansiedad y la depresión, aspectos frecuentes en esta población y que pueden exacerbar la percepción de síntomas.
No obstante, la revisión reconoce limitaciones importantes:
- La mayoría de los ensayos incluidos fueron de tamaño pequeño y con corto seguimiento.
- El riesgo de sesgo fue elevado en varios estudios debido a falta de cegamiento y deficiente reporte de métodos.
- La mayoría de los participantes fueron hombres (73%), lo cual limita la generalización de los resultados a mujeres y grupos étnicos subrepresentados.
- La heterogeneidad clínica y metodológica fue considerable, aunque se utilizó un modelo de efectos aleatorios para ajustar estas diferencias.
A pesar de estas limitaciones, los autores destacan que los resultados fueron consistentes y clínicamente significativos, y que las conclusiones se sostienen con evidencia de calidad baja a moderada según GRADE. El análisis secuencial de ensayos mostró que se requieren más estudios para confirmar los hallazgos con mayor certeza, especialmente para mortalidad y eventos adversos graves.
Desde una perspectiva clínica, este estudio aporta evidencia robusta para que las guías de manejo de la FA comiencen a incluir la ExCR como parte del tratamiento integral, junto con terapias farmacológicas y procedimientos como la ablación. Las futuras investigaciones deberían centrarse en grandes ensayos multicéntricos, bien diseñados, que incluyan a poblaciones más diversas y se enfoquen en desenlaces clínicos relevantes como la recurrencia de FA y la calidad de vida.
Conclusión
Este metaanálisis Cochrane actualizado proporciona evidencia de que la rehabilitación cardíaca basada en ejercicio reduce la carga, severidad y recurrencia de la fibrilación auricular, además de mejorar la capacidad funcional y la salud mental de los pacientes. Aunque se necesitan más estudios para afianzar estas conclusiones, la ExCR se presenta como una estrategia segura y beneficiosa que debería formar parte de las intervenciones recomendadas para personas con FA.
Acceso libre al artículo original en: https://www.fisiologiadelejercicio.com/wp-content/uploads/2025/08/Exercise-based-cardiac-rehabilitation-for-atrial.pdf
Referencia completa:
Buckley BJ, Long L, Lane DA, Risom S, Fitzhugh CJ, Berg SK, Palm P, Sibilitz KL, Svendsen JH, Gluud C, Zwisler AD, Lip GYH, Neubeck L, Taylor RS. Exercise based cardiac rehabilitation for atrial fibrillation: Cochrane systematic review, meta-analysis, meta-regression and trial sequential analysis. Br J Sports Med. 2025 Jul 29:bjsports-2024-109149. doi: 10.1136/bjsports-2024-109149.



