Efectos de la frecuencia de aplicación de HIIT sobre marcadores cardiometabólicos y calidad de vida

Los efectos de la frecuencia de aplicación de entrenamiento interválico de alta intensidad (HIIT) sobre la salud cardiometabólica y la calidad de vida de personas sanas inactivas no está bien estudiado. Recientemente se han publicado los resultados de un estudio (Stavrinou y col, 2018; Int J Sports Med 2-feb; doi: 10.1055/s-0043-125074) que examinó los efectos de aplicar HIIT 2 o 3 días a la semana en una población adulta sana sedentaria. Los participantes fueron asignados aleatoriamente a un grupo control (CON) o a uno de los dos grupos de entrenamiento, que realizaron 10×60 s en bicicleta al ~83% Wpico, 2 (HIIT-2) o 3 (HIIT-3) días por semana, durante 8 semanas. Los resultados mostraron que en comparación con CON, ambos grupos de entrenamiento mejoraron de forma similar el VO2pico, circunferencia de la cintura, área transversal del muslo y componentes de calidad de vida. Sin embargo, HIIT-3 confirió beneficios adicionales relacionados con la salud al reducir el %grasa corporal y del tronco, colesterol total y LDL-C, y factores mentales de calidad de vida. En resumen, la realización de HIIT dos veces por semana es efectiva para promover adaptaciones cardiometabólicas saludables y calidad de vida en personas sedentarias. Sin embargo, una mayor frecuencia de aplicación de HIIT mejoró además los depósitos de grasa, perfil lipídico y componente mental de bienestar.

El entrenamiento interválico de alta intensidad es aplicado cada vez con más frecuencia en clínica. Es cierto que el concepto de “alta intensidad” es relativo en este ámbito de aplicación, y excepcionalmente alcanza la intensidad suficiente como para cumplir criterios de verdadero HIIT desde un punto de vista aeróbico. El hecho que se apliquen HIIT 2 o 3 días por semana contrasta con lo que ocurre en atletas de muy alto nivel que no toleran más de 1 sesión de HIIT a la semana, e indica claramente que las intensidades relativas fisiológicas que se aplican en clínica son menores que en ámbito deportivo, pudiendo incluso aplicar con éxito estos protocolos de entrenamiento 4-5 sesiones a la semana.