Creatina para mejorar el daño muscular inducido por el ejercicio

El daño muscular inducido por el ejercicio (EIMD) provoca un aumento del dolor, deterioro de la función de los músculos y reducción de la fuerza muscular. La evidencia acumulada sugiere los efectos beneficiosos de la creatina en EIMD. Sin embargo, los resultados difieren sustancialmente entre varios artículos.

Recientemente se han publicado los resultados de un metaanálisis (Jiaming y col, 2021; J Food Biochem 2-sep; doi: 10.1111/jfbc.13916) cuyo objetivo fue evaluar el efecto de la creatina en la recuperación después de EIMD.

Nueve estudios cumplieron los criterios de inclusión.

Los datos agrupados mostraron que la creatina redujo significativamente la concentración de creatina quinasa (CK) en comparación con placebo. Por el contrario, los efectos no fueron significativos en la concentración de lactato deshidrogenasa (LDH) en general, pero la suplementación con creatina se asoció a una reducción significativa en las concentraciones de LDH a las 48 h de medición.

Los autores sugieren que los datos actuales indican que el consumo de creatina es mejor que el reposo tras ejercicio intenso, respecto a la recuperación pasiva.

La creatina es un suplemento muy utilizado en el ámbito del deporte, tanto en las diferentes modalidades deportivas de fuerza y/o potencia muscular, como en aficionados al fitness. En resistencia aeróbica también se utiliza en determinadas fases asociadas al entrenamiento, pero es menos habitual. La acción de la creatina sobre la protección y recuperación muscular postejercicio con alto componente excéntrico sugiere que tiene su indicación de prescripción después de los entrenamientos y competiciones que se asocian a daño muscular, como por ejemplo el fútbol.