Se ha debatido en profundidad la posible incompatibilidad de los entrenamientos de perfil aeróbico frente a los de fuerza realizados de manera concurrente, pero existen dudas sobre las interferencias especialmente debido a los diferentes protocolos utilizados. Recientemente se han publicado los resultados de un metaanálisis (Sabag y col, 2018; J Sports Sci 16:1-12; doi: 10.1080/02640414.2018.1464636) cuyo objetivo fue valorar el efecto del entrenamiento concurrente (entrenamiento interválico de alta intensidad (HIIT, corriendo o en bicicleta) y entrenamiento de fuerza (RT)) sobre el desarrollo de hipertrofia y ganancia de fuerza. Los resultados mostraron que, en comparación con el entrenamiento de fuerza aislado, el entrenamiento concurrente se asoció a similares cambios en relación con la hipertrofia muscular y en la ganancia de fuerza de miembros superiores. Por otra parte, el entrenamiento concurrente se asoció a menores ganancias de fuerza en miembros inferiores en comparación al entrenamiento de fuerza aislado. Los subanálisis mostraron una tendencia a menor desarrollo de fuerza asociado al HIIT con ciclismo, pero no con la carrera. Los autores sugieren que el entrenamiento concurrente HIIT + Fuerza no impactó negativamente en el desarrollo de la hipertrofia o la fuerza del hemicuerpo superior, con posibles efectos negativos en el desarrollo de la fuerza de los miembros inferiores posiblemente atenuados por el HIIT de carrera.
La compatibilidad del entrenamiento de fuerza y aeróbico depende de muchos factores, por lo que debe analizarse cuidadosamente desde un punto de vista individual. Lo que si sabemos en cualquier caso es que: 1) afecta más a mayor nivel de adaptación del atleta; 2) las posibles interferencias se dan los músculos implicados en ambas modalidades de ejercicio; 3) la alta intensidad aeróbica interfiere menos; y 4) a mayor separación temporal de los entrenamientos menor interferencia potencial.




