HIIT en pacientes con diabetes tipo 2

Ejercicio en Patologías Crónicas

Poon ET, Li HY, Kong APS, Little JP. Efficacy of high-intensity interval training in individuals with type 2 diabetes mellitus: An umbrella review of systematic reviews and meta-analyses. Diabetes Obes Metab. 2025 Apr;27(4):1719-1734. doi: 10.1111/dom.16220.

La diabetes mellitus tipo 2 (DM2) representa un problema de salud pública en constante crecimiento, con una proyección de más de 780 millones de personas afectadas para el año 2045. Su impacto va más allá de lo sanitario, afectando también a nivel económico global. Las estrategias de manejo no farmacológico, como el ejercicio físico, son pilares fundamentales en su tratamiento. Organizaciones como la ADA, el ACSM y la EAPC recomiendan realizar al menos 150 minutos semanales de ejercicio aeróbico de intensidad moderada a vigorosa, junto con entrenamiento de fuerza varias veces por semana. Sin embargo, el cumplimiento de estas directrices sigue siendo bajo, debido a barreras como falta de tiempo, motivación o limitaciones físicas.

En este contexto, el entrenamiento interválico de alta intensidad (HIIT) ha surgido como una estrategia prometedora. El HIIT alterna breves intervalos de ejercicio vigoroso con periodos de recuperación y ha demostrado beneficios comparables o superiores al ejercicio continuo de intensidad moderada (MICT) en parámetros como la condición cardiovascular, composición corporal y control glucémico. Además, se destaca por ser más eficiente en cuanto a tiempo y adaptable a distintos niveles de capacidad física.

A pesar del creciente número de estudios y revisiones sistemáticas sobre HIIT en personas con DM2, los resultados han sido dispares. Algunos estudios afirman que HIIT es más eficaz que MICT en el control glucémico, mientras otros no encuentran diferencias significativas. Estas inconsistencias, junto con la heterogeneidad de protocolos, comparadores y resultados, dificultan la interpretación global de la evidencia.

Ante esta situación, los autores llevaron a cabo una revisión tipo umbrella (una síntesis de revisiones sistemáticas con metaanálisis) para ofrecer una evaluación global y actualizada sobre la eficacia del HIIT en el manejo de la DM2. El objetivo principal fue examinar su impacto sobre el control glucémico y otros indicadores cardiometabólicos relevantes, en comparación con MICT y grupos sin ejercicio (CON). También se evaluó la calidad metodológica de las revisiones incluidas para orientar futuras investigaciones.

Esta revisión umbrella es la primera en comparar sistemáticamente los efectos del HIIT tanto frente a grupos control sin ejercicio como frente al entrenamiento continuo de intensidad moderada en personas con DM2. Se analizaron 10 revisiones sistemáticas con metaanálisis, que agruparon 76 estudios primarios y un total de 2954 participantes únicos.

Efectos sobre el control glucémico y la salud cardiometabólica

Uno de los hallazgos clave es que el HIIT mejora consistentemente los indicadores de control glucémico, incluyendo la hemoglobina glucosilada (HbA1c), la glucemia en ayunas, la insulina en ayunas y el índice HOMA-IR, especialmente al compararlo con grupos sin ejercicio. Además, se observaron beneficios en la capacidad cardiorrespiratoria (CRF), la composición corporal, los lípidos y la presión arterial.

Estos resultados tienen implicaciones clínicas importantes. Por ejemplo, una disminución del 1% en la HbA1c se asocia con una reducción del 37% en el riesgo de complicaciones microvasculares y un 21% en el riesgo de muerte por diabetes. Las mejoras inducidas por HIIT pueden deberse a mecanismos como mayor sensibilidad a la insulina, aumento del metabolismo de glucosa, mejora de la función mitocondrial y reducción del estrés oxidativo. Además, el HIIT favorece un mayor reclutamiento de fibras musculares y agotamiento del glucógeno, lo que también contribuye a mejorar la sensibilidad a la insulina.

Comparación con MICT

Cuando se comparó el HIIT con el ejercicio continuo (MICT), la mayoría de las revisiones encontraron mejoras superiores en HbA1c y CRF con HIIT. Aunque algunos estudios no mostraron diferencias significativas en otros parámetros glucémicos o cardiometabólicos, el HIIT sí parece ofrecer ventajas relevantes en términos de eficiencia y capacidad funcional, lo que resulta especialmente relevante en poblaciones con bajo estado físico inicial.

La mejora en la CRF, en particular, es fundamental, ya que un bajo nivel de capacidad aeróbica es un potente predictor de mortalidad en personas con diabetes. Incrementar la CRF mejora la calidad de vida y reduce el riesgo cardiovascular, lo cual posiciona al HIIT como una estrategia terapéutica valiosa.

Moderadores de efecto

Se identificaron factores que podrían moderar los efectos del HIIT, como la duración de la intervención (≥4 a 12 semanas), la intensidad de los intervalos, la duración de cada esfuerzo, el tiempo total por sesión, la frecuencia semanal, la edad de los participantes y el tiempo desde el diagnóstico de DM2. Sin embargo, no todos los estudios pudieron realizar análisis cuantitativos de estos factores debido a limitaciones metodológicas y de datos.

En general, intervenciones más largas y con mayor intensidad parecen inducir mayores beneficios. Los autores destacan la importancia de personalizar los programas de HIIT según el nivel de condición física inicial, avanzando progresivamente en intensidad y duración para maximizar la adherencia y evitar lesiones.

Seguridad y aplicabilidad

Un aspecto clave en la práctica clínica es la seguridad del HIIT. Aunque algunos profesionales muestran preocupación por la intensidad y complejidad del protocolo, esta revisión encontró pocos eventos adversos reportados. Tres revisiones analizaron explícitamente la seguridad y no identificaron casos de hipoglucemia grave, eventos cardiovasculares ni lesiones. La adherencia también fue alta (≥80%) en la mayoría de los programas de HIIT incluidos.

Esto sugiere que el HIIT es seguro y bien tolerado, incluso en personas con DM2 y bajo nivel de condición física. No obstante, se recomienda realizar una evaluación médica previa al inicio, usar modalidades de bajo impacto (como ciclismo o caminata vigorosa) y supervisar los niveles de glucemia durante el ejercicio. También es crucial disponer de hidratos de carbono de acción rápida en caso de hipoglucemia, especialmente si se usan sulfonilureas o insulina.

Conclusión

Esta revisión umbrella aporta evidencia sólida y actualizada que respalda la eficacia del HIIT para mejorar el control glucémico y otros indicadores cardiometabólicos en personas con diabetes tipo 2. El HIIT supera claramente al grupo control sin ejercicio y ofrece ventajas potenciales frente al ejercicio continuo moderado, especialmente en términos de eficiencia, HbA1c y condición cardiorrespiratoria. Su seguridad y buena tolerancia, junto con su capacidad de adaptación a diferentes perfiles, lo convierten en una estrategia prometedora para integrar en el manejo integral de la DM2.

Futuros estudios deben centrarse en identificar los parámetros óptimos de los protocolos de HIIT y explorar sus efectos a largo plazo, con especial atención a la seguridad, la adherencia y la interacción con tratamientos farmacológicos.

Acceso libre al artículo original en: https://www.fisiologiadelejercicio.com/wp-content/uploads/2025/04/Efficacy-of-high-intensity-interval-training-in-individuals-with-type-2-diabetes-mellitus.pdf

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