An integrated, multifactorial approach to periodization for optimal performance in individual and team sports (pdf original)
Mujika I, Halson S, Burke LM y col
Int J Sports Physiol Perform. 2018 May 1;13(5):538-561. doi: 10.1123/ijspp.2018-0093
Introducción
A principios del siglo XX, fisiólogos comenzaron a aplicar sus conocimientos para entender los mecanismos biológicos que explican la respuesta al ejercicio y entrenamiento. Sin embargo, la periodización simplemente entendida como la planificación sistemática a corto y largo plazo de programas de entrenamiento, sin integrar otros elementos (nutrición, biomecánica, psicología) puede limitar la capacidad del atleta para obtener un buen rendimiento en competición.
Aunque el concepto de periodización integrada no es nuevo, un acercamiento sistemático y científico a esta idea es necesario. Bompa estableció que la periodización integrada combina todos los componentes del entrenamiento en un todo.
Recientes avances en varias áreas del deporte pueden contribuir al desarrollo de la una periodización integrada, y por tanto tener un impacto significativo en la teoría del entrenamiento y su práctica. El objetivo de este estudio fue revisar la evidencia disponible que apuntala la periodización integrada. En particular esta revisión se centrará en los aspectos que pueden ser periodizados para la obtención de un óptimo rendimiento:
- Entrenamiento.
- Recuperación.
- Nutrición.
- Psicología.
- Habilidades específicas.
Periodización del entrenamiento
Las carreras deportivas a largo plazo en su mayoría están planificadas para la obtención del pico de forma al final de un periodo de cuatro años culminado en los juegos olímpicos. A corto plazo, el pico de forma se obtiene intercalando fases largas de entrenamientos duros e intensos con fases de entrenamiento reducido. En deportes de equipo, sin embargo, se requiere un pico de forma constante a lo largo del tiempo, limitado por el formato competitivo.
Definición de periodización
Múltiples definiciones del término periodización pueden encontrarse en la literatura. Por ejemplo, Lambert y col. la definen como el proceso de planificación sistemática a corto y largo plazo del entrenamiento variando las cargas e incorporando adecuadamente el descanso y la recuperación. Más allá de las distintas definiciones, la periodización debería ser considerada como un concepto o método flexible, en lugar de un modelo rígido, y como un intento sistemático de conseguir un control sobre la respuesta adaptativa al entrenamiento en la preparación para la competición.
Un ejemplo práctico sobre los métodos mixtos es el propuesto por Mujika, quien organizó la temporada de entrenamiento de un campeón del mundo paralímpico con la aplicación flexible de dos métodos consecutivos de periodización dependiendo del objetivo de cada fase, adaptación fisiológica o rendimiento competitivo. El entrenamiento en la primera fase de la temporada puede ser organizado para la mejora de algún parámetro fisiológico (FC, lactato, etc.), pero a medida que la competición se acerca el foco cambia hacia el rendimiento en carrera, independientemente de los valores fisiológicos.
Métodos de periodización
De acuerdo con Issurin, Matveyev fue el primer autor en resumir y compilar conceptos científicos y empíricos para fundar la teoría tradicional sobre la periodización del entrenamiento, la cual subdivide la temporada competitiva en periodos y ciclos más pequeños de entrenamiento. El factor clave de este método, fue hacer un énfasis en el volumen de entrenamiento durante las primeras fases de la planificación para pasar a un aumento en la intensidad y una reducción del volumen a medida que la competición se acerca. Otro aspecto es la reducción de la variación del entrenamiento y el aumento de la especificidad a lo largo del ciclo anual.
Métodos alternativos a este modelo tradicional o lineal han sido propuestos, como la periodización ondulante, periodización por bloques, fractal, secuencia conjugada o la periodización inversa. Sin embargo, la periodización lineal y la de bloques son las más estudiadas en la literatura.
Dependiendo del evento y de la filosofía del deporte, los entrenadores y atletas tienen que panificar uno, dos o varios picos de forma durante la temporada. Como regla, casi todos los métodos de periodización comparten la misma distribución de las fases del entrenamiento (preparación general, específica, competitiva y transitoria).
Periodización de la adaptación al calor
Recinais y col. aportaron unas recomendaciones sobre la optimización del rendimiento durante actividades en ambientes calurosos basándose en la dinámica temporal de aclimatación al calor (inducción, reducción y reinducción) para el periodo inicial de la temporada, el precompetitivo y e competitivo. Las recomendaciones de los estudios que aportaron recomendaciones se basaron en marcadores fisiológicos adaptativos y desadaptativos al calor, pero su impacto en el rendimiento competitivo aún permanece incierto.
Periodización de la adaptación a la altura
En la misma línea, una aproximación a la periodización al entrenamiento en altura es necesaria. El conocimiento actual debe basarse en una recomendación temporal a los cambios fisiológicos asociados a la aclimatación, desaclimatación y reaclimatación y su impacto en el rendimiento competitivo. Propuestas metodológicas basadas en el uso de la altitud durante una planificación anual aún no han sido investigadas.
Periodización de la composición corporal
La periodización de la composición corporal ha sido recientemente definida como la estrategia para manipular la ingesta energética y el gasto calórico entre varias fases del entrenamiento para la consecución de una composición corporal determinada para la obtención de un rendimiento deportivo óptimo. Un estudio de caso sobre una corredora olímpica de media distancia a lo largo de los 9 años de su carrera internacional mostró una fluctuación en su perfil antropométrico a lo largo de la temporada entre las fases del entrenamiento. Una fuerte correlación se identificó entre la reducción en los pliegues cutáneos durante el periodo competitivo y el rendimiento en 1500m, sufriendo solo dos lesiones a lo largo de los 9 años de carrera.
Periodización y fisioterapia
En el intento de unir el entrenamiento deportivo y la rehabilitación del deportista lesionado, varias propuestas han sido llevadas a cabo, concluyendo que un mayor conocimiento de los modelos de periodización podría ayudar a los fisioterapeutas deportivos en su evaluación, razonamiento clínico, progresión de propuestas físicas y el establecimiento de objetivos en el proceso de recuperación.
Críticas a la periodización del entrenamiento
Aunque muchos entrenadores y atletas coinciden en resaltar los beneficios y resultados de la periodización del entrenamiento, las opciones y modelos difieren y se diluyen durante el proceso de periodización. La falta de consenso puede ser atribuidas a la conceptualización que rodea a la periodización del entrenamiento. Verchoshanskij, una respetada autoridad en la metodología del entrenamiento, cuestiona la validez de la teoría de Matveyev, considerándola desfasada e inaceptable para los tiempos actuales. Este autor señala cuatro errores graves:
- Un conocimiento pobre sobre la actividad deportivo y su tecnología.
- Un concepto primitivo sobre la metodología de evaluación.
- Desacuerdo en el conocimiento biológico.
- Aceptación limitada de otras ciencias relacionadas y de resultados experimentales sobre los principios del entrenamiento.
Kiely indica que reordenar la periodización con teorías contemporáneas sobre el estrés, supone una oportunidad para recalibrar los modelos de planificación incluyendo la perspectiva científica y la práctica de entrenadores. Loturco y Nakamura han sugerido recientemente que el concepto de periodización debería ser revisado en vista de la poca efectividad para controlar y conseguir un pico de rendimiento del atleta. Destacan la necesidad de desarrollar modelos más aplicados, efectivos y realistas de entrenamiento par atletas que han de competir varias veces al año y que deben de mantener un elevado rendimiento a lo largo de un macrociclo.
Cuando una aproximación integrada de periodización basada en el conocimiento científico es implementada, esta práctica refleja la necesidad filosófica para planear y aportar los componentes centrales de la preparación atlética para maximizar y optimizar el rendimiento futuro, en lugar de la adherencia a una práctica metodológica concreta.
La crítica reciente también proviene de la revisión de la investigación sobre periodización. Solo 42 estudios aleatorizados y controlados fueron identificados los cuales cumplían unos criterios de inclusión estrictos. Los problema identificados fueron:
- Conceptualización no definida.
- Ninguna investigación empírica que evaluara predicciones sobre la dirección, la temporalidad y magnitud de las adaptaciones.
- Más del 95% de los estudios solo centraron su investigación en aspectos físicos.
- Ausencia de estudios a largo plazo.
- No se controlaron variables contaminantes como la nutrición, suplementación etc.
- El análisis de datos basado en la dispersión a la respuesta sobre los protocolos fue obviado cuando se discutieron los resultados.
Periodización en deportes de equipo
En deportes individuales la consecución de un rendimiento óptimo se consuma tras un largo periodo de entrenamiento que culmina con un gran campeonato o competición. Por el contrario, en deportes de equipo en general, y en fútbol en particular, usualmente se ha de rendir a un alto nivel semana tras semana si se quiere competir a un alto nivel hasta el final de la temporada. Este hecho hace que el proceso de diseño de programas de entrenamiento resulto dificultoso, ya que los atletas han de entrenar múltiples aspectos de su rendimiento individual mientras participan en tareas con un alto componente técnico y táctico. De este modo, la manipulación de la carga de entrenamiento a lo largo de los ciclos de entrenamiento durante la temporada es esencial para obtener el éxito.
Varios estudios señalan que, en deportes de equipo, los atletas normalmente han de entrenar duro durante la pretemporada, para obtener un nivel óptimo de rendimiento antes del comienzo de la temporada, el cual han de mantener durante la misma mediante una carga moderada de entrenamiento y el estímulo de los encuentros. Aunque varios intentos han sido llevados a cabo en fútbol para dividir la periodización del entrenamiento en fases, la evidencia científica aún es escasa.
De acuerdo con varios estudios, la carga de entrenamiento (distancia total, aceleraciones etc.) se ha de ir reduciendo a lo largo de la temporada durante los entrenamientos. Esto lleva a mantener la capacidad aeróbica a los largo de las fases de la temporada y a la reducción de la capacidad de sprint a lo largo de la misma. Mallo y col. implementaron la periodización por bloques en un equipo de fútbol profesional durante 4 temporadas consecutivas, mostrando que el mayor rendimiento del equipo se consiguió durante la realización de los bloques. De esta forma se sugirió que la periodización por bloques puede ser considerada una alternativa en el diseño de entrenamiento en fútbol profesional.
Además de la pretemporada y la propia temporada, en los deportes de equipo es común un periodo de transición entre temporadas. Durante este periodo los deportistas suelen seguir estrategias de de forma individualizada para evitar un excesivo desentrenamiento. Estas estrategias incluyen la realización de un programa de entrenamiento reducido. Ciertos autores consideran que el periodo de transición debería ser considerado como una ventana de oportunidad para recuperar a los atletas y reconstruir la siguiente temporada, recomendando una dosis mínima de entrenamiento, que atenúe la pérdida de capacidad aeróbica y rendimiento neuromuscular, elevando de este modo la capacidad para rendir a un mayor nivel durante la pretemporada y reducir el riesgo de lesión.
La periodización estratégica es un concepto emergente en el contexto de los deportes de equipo. Se define como la preparación óptima para los partidos o competiciones que tienen una mayor importancia o prioridad a lo largo de la temporada. Esto se consigue gracias a la manipulación de la carga de entrenamiento y recuperación entre partidos. La periodización estratégica no debe de confundirse con la periodización táctica, una metodología de entrenamiento en fútbol la cual ha ganado cierta popularidad a lo largo de los años sin tener el suficiente respaldo científico. El principio que sostiene esta metodología se basa en seguir la estructura lógica del fútbol, el cual se basa en 4 “momentos” (organización defensiva, organización ofensiva, transición defensa-ataque y transición ataque-defensa). De acuerdo a esto, alguno de estos 4 momentos han de ser trabajados durante cada tarea del entrenamiento. A su vez, cada momento conlleva una decisión (táctica), una acción motriz concreta (técnica), un requerimiento físico (preparación física) y un estrés emocional (psicología), por lo tanto, estas dimensiones nunca son trabajadas de forma independiente.
Periodización de la recuperación
La periodización ha comenzado a tener una especial consideración entre los deportistas y entrenadores. La fatiga y el daño muscular derivados del entrenamiento y la competición pueden influir en la calidad y el rendimiento en entrenamientos futuros. Por esta razón, la recuperación es vista como un aspecto importante para devolver al organismo a un estado de homeostasis. Sin embargo, la adaptación al entrenamiento y la mejora del rendimiento son los objetivos prioritarios para los atletas de élite.
La recuperación debería de incorporar alguno de los siguientes aspectos:
- Introducir la recuperación ocasionalmente durante la fase general de preparación para maximizar las adaptaciones al entrenamiento (recuperación crónica).
- Utilizar la recuperación durante la fase de preparación específica para preparar al atleta para ciertas sesiones de entrenamiento (recuperación aguada).
- Aumentar la recuperación para recudir la fatiga aguda durante la fase de competición (recuperación aguda).
- Incorporar la recuperación durante viajes o desplazamientos y el control del estrés psicológico (recuperación crónica y aguda).
Entre las muchas estrategias usadas en la recuperación de deportistas, actualmente la inversión en agua fría (CWI) goza de especial popularidad.
Efectos crónicos y agudos de la recuperación
Esencialmente existen dos teorías sobre el uso de la recuperación (CWI), en relación al proceso adaptativo derivado de la misma. Por un lado, la recuperación debería permitir al atleta entrenar de una forma efectiva al atleta en las siguientes sesiones de entrenamiento. Sin embargo, la teoría sobre el entrenamiento sugiere que la fatiga y la inflamación post-ejercicio es necesaria para promover adaptaciones a largo plazo y mejorar el rendimiento.
Conocer los mecanismos por los cuales la CWI podría influir en la recuperación y las adaptaciones derivadas del entrenamiento, es fundamental para poder implementar de forma efectiva esta estrategia. Los efectos derivados de la CWI son una reducción de la temperatura, un aumento en firmeza, aumento de la presión hidrostática, reducción de la perfusión muscular, reducción de la velocidad de conducción nerviosa, reducción de la permeabilidad celular, linfática y vasoconstricción. Consecuentemente, estos mecanismos podrían provocar un efecto antiinflamatorio, reducción de la percepción de fatiga, un aumento en el flujo de metabolitos residuales, reducción del edema, reducción del tiempo de recuperación, del taño muscular y un aumento en la reabsorción del líquido intersticial.
En cuanto a la influencia de la CWI en la recuperación aguda, generalmente puede considerarse que cuando el protocolo es el adecuado la CWI mejora el rendimiento. Con relación a la recuperación crónica, Yamane y col. concluyeron que los micro daños musculares y las alteraciones metabólicas derivadas del entrenamiento, podrían verse influenciadas negativamente por la CWI debido a la reducción de la hipertermia muscular que interferiría con la regeneración miofibrilar. En contraposición, Howatson y col. no encontraron diferencias significativas entre la CWI y el grupo control en marcadores de rendimiento muscular y fatiga, sugiriendo que la CWI no tiene efectos negativos sobre el proceso adaptativo.
Aunque estudios de calidad relacionados con el área son escasos, la evidencia actual sugiere que, si los practicantes quieren tener un acercamiento conservador hacia la recuperación, la CWI podría considerarse una buena estrategia para potenciar la misma.
Periodización nutricional
La nutrición deportiva se ha visto envuelta en una serie de disonancias y de “lo mismo para todos” durante las últimas 4 décadas. Las recomendaciones se han enfocado hacia las necesidades energéticas en los deportes de resistencia. Contemporáneamente, las guías nutricionales están enfocadas hacia una perspectiva específica (actividad concreta) e individualizada.
Existen al menos 4 puntos diferentes que pueden justificar la manipulación estratégica de la ingesta de alimentos entre y durante días que permiten optimizar el rendimiento:
- Periodizar el gasto energético y la ingesta para la consecución de los objetivos de entrenamiento.
- Planificar estrategias que permitan aumentar la capacidad para la utilización de un sustrato.
- Alternar entre el aporte nutricional que promueva un óptimo rendimiento y la consecución de un estímulo óptimo adaptativo.
- Optimizar la ingesta nutricional que permita optimizar la interacción metabólica entre ejercicio y nutrición.
Periodización nutricional para la obtención de cambios
Cambios en el volumen, intensidad y tipo de entrenamiento genera cambios en la demanda energética, y por tanto en los requerimientos de sustratos (hidratos de carbono, proteína, agua etc.). De igual modo, la manipulación de la composición corporal está supeditada a alteraciones en la ingesta energética que permita completar las cargas de entrenamiento y el mantenimiento de la salud. La organización del tipo de nutriente y la temporalidad en su ingesta debe de ser un elemento importante a tener en cuenta en la planificación nutricional. Al igual que ocurre con la composición corporal, durante las distintas fases de la temporada el control de la nutrición es clave para la consecución de los objetivos, así como para optimizar los protocolos de recuperación de lesiones.
Periodización de los sistemas energéticos para construir una flexibilidad metabólica
En muchos eventos, el éxito deportivo está determinado por la habilidad muscular para optimizar los requerimientos energéticos de una actividad. El concepto de “flexibilidad metabólica” se define como la habilidad para integrar una transición entre sustratos energéticos en respuesta a un estímulo. En el caso del ejercicio de tipo continuo, la depleción de CHO es una causa común de fatiga. Aunque atletas entrenados tienen una capacidad alta para oxidar grasas, su habilidad para usar las cantidades de grasa almacenada como sustrato durante el ejercicio no está maximizada, ya que esta puede ser mejorada con una dieta baja en CHO y alta en grasas (LCHF). Además, la exposición agua (5 días) a una dieta rica en grasas (65%) y baja en CHO (<20%), mientras se continúa con un entrenamiento alto en volumen e intensidad, permite la reorganización del músculo para incrementar la metabolización, transporte y oxidación de grasas. Específicamente, completar una dieta LCHF y una carga de CHO en las 24 horas previas a una competición de larga duración permite mejorar el rendimiento y la flexibilidad metabólica gracias a la optimización en el uso de las grasas y ahorro de glucógeno. Lógicamente, la restricción en el uso de CHO no es recomendable en aquellas tareas que requieran un rango de intensidades altas, incluso siendo por un periodo corto de tiempo, sin embargo, en tareas de baja-moderada intensidad puede ser una estrategia útil. Teóricamente los beneficios alcanzados durante la fase de adaptación deberían de mantenerse una vez que el atleta vuelve la ingesta normal de CHO, aunque este hecho necesita de una mayor evidencia científica para ser corroborado. Es posible que la rápida y repentina reintroducción de CHO durante la competición puede exceder la capacidad del organismo para absorber glucosa, incrementado de este modo el riesgo de sufrir problemas gastrointestinales.
Nutrición para adaptarse vs recuperar
Desde una visión simplificada, muchos procesos que permiten la recuperación tras el ejercicio se basan en un adecuado aporte nutricional. Consecuentemente, los atletas deberían de incluir estrategias nutricionales para competir de forma óptima o para completar las sesiones de entrenamiento en las mejores condiciones posibles. En contra posición, para generar las mayores adaptaciones posibles, en ocasiones los atletas deberán de reducir el aporte energético. Estos conceptos pueden ser ejemplificados con el caso de la suplementación con antioxidantes o antiinflamatorios. Esta suplementación puede reducir las adaptaciones a largo plazo, mientras que a corto plazo pueden mejorar la recuperación aguda tras el ejercicio. Algo parecido ocurre con la ingesta de fluidos. Mientras que existe evidencia que sostiene que un aporte por encima de lo normal mejora el rendimiento en deportes de resistencia en ambientes calurosos, una deshidratación deliberada durante las sesiones de entrenamiento podría mejorar la respuesta fisiológica y cardiovascular durante el proceso de aclimatación al calor.
Las recomendaciones contemporáneas reconocen que el aporte de CHO debe de verse estructurado en el contexto de “disponibilidad de CHO”, estableciendo la cantidad diaria de CHO en relación al coste energético del entrenamiento o competición y del objetivo de los mismo. En días en los que el entrenamiento se compone de un reducido volumen o intensidad, el aporte de CHO podría verse reducido. Esta estrategia promueve una respuesta de señalización aumentada al entrenamiento (actividad enzimática, masa mitocondrial, ratio de oxidación de grasas). Otras opciones se basan en incluir dos sesiones de entrenamiento casi consecutivas en el mismo día, o reducir el aporte de CHO entre la primera y la segunda o completar el entrenamiento en “ayunas” (fasted state). Otra opción más reciente sería la reducir el aporte de CHO en las horas cercanas al entrenamiento, lo que permitiría completar la sesión a una alta intensidad. Inversamente, la ingesta debería de incrementarse en días en los que la intensidad o volumen juegan un papel importante.
Finalmente, debe de reconocerse que los estudios con atletas en los que se han implementado estas estrategias han mostrado resultados menos destacados.
Extensión de la ingesta nutricional durante el día para maximizar la interacción ejercicio-nutriente
Las proteínas son otro nutriente que goza de especial importancia en relación a la respuesta al ejercicio. De una forma más concreta su ingesta planificada a lo largo del día parece jugar un papel clave. El balance proteico es el producto de la síntesis proteica muscular menos la ruptura muscular diaria, la dirección y la magnitud del balance se altera con el ejercicio y la ingesta proteica. En periodos tras el ejercicio, la ratio de síntesis proteica es elevado, no volviendo a niveles basales hasta al menos 24 horas post-ejercicio. Sin embargo, aunque el ejercicio reduce el balance proteico observado entre comidas, si el atleta no consume la cantidad adecuada de proteína o aminoácidos este permanecerá negativo. Para maximizar la síntesis proteica tras el ejercicio de fuerza los deportistas deberían de consumir unos 3 g de proteína de calidad por kilogramo de peso lo antes posible tras la realización del ejercicio. Aunque la ingesta post-ejercicio ha focalizado gran atención, el patrón de ingesta durante el resto del día también parece ser importante. Se ha demostrado que un patrón de ingesta repetido post-ejercicio (cada 3-5 horas), dando especial importancia a la última ingesta antes de dormir, mejora la síntesis proteica.
Periodización de habilidades psicológicas
El mayor escollo dentro la periodización integrada de las habilidades psicológicas en el deporte es la falta de consenso en la materia acerca de cuáles son esas habilidades básicas necesarias.
Modelos existentes
Bacon propuso una combinación arbitraria de habilidades deseables para un atleta bien entrenado, entre las que se incluían seguridad, optimismo, tranquilidad bajo presión, focalización en el presente y determinación. Los atletas deberían de mejorar estas cualidades usando técnicas psicológicas divididas en 5 técnicas mentales básicas: relajación, positivismo, motivación, visualización y concentración. Una vez conseguidas estas habilidades básicas se añadirían las habilidades mentales específicas del deporte y finalmente se implementarían estrategias para ser llevadas a cabo durante la competición. Balague propuso un modelo horizontal para le mejora de habilidades psicológicas que empezaría por las habilidades básicas: motivación, confianza en sí mismo, pensamiento productivo, continuando con habilidades de rendimiento: habilidad cognitiva y perceptual, control de la atención y control de la energía, las habilidades personales serían el siguiente nivel: identidad, funcionamiento interpersonal y control de los medios. Por último, se trabajarían las habilidades de equipo: liderazgo, comunicación, cohesión y confianza en el equipo. Destazar que al igual que el anterior modelo ambos han sido propuestos, pero no probados. Holliday si testó un modelo para la mejora de cualidades psicológicas (MST) median un pre y post test, mostrando que el uso de un MST durante la fase preparatoria y competición mejoró la confianza y el rendimiento de los atletas.
Periodización de habilidades psicológicas en deportes de equipo
La periodización en deportes de equipo goza de una especial consideración dentro del ámbito debido a las interacciones socio-emocionales necesarias dentro de un grupo durante las distintas fases de la temporada. Tuckman propuso el modelo más usado para la evolución de grupos reducidos, que ha sido usado en grupos de trabajo y ha sido extendido a los deportes de equipo. Dentro de los aspectos más importantes destacan:
- Las demandas individuales de cada integrante del grupo determinarán los aspectos a trabajar.
- Identificar las demandas específicas de cada deporte y la estrategia mental para su aprendizaje y mejora.
- Educar a los atletas en el reconocimiento y mejora de sus deficiencias.
- Medir el nivel de cada atleta y buscar la conexión entre habilidades y grupo.
Habilidades psicológicas y rendimiento
Existe un gran interés en identificar el grupo de habilidades que permitan aumentar la probabilidad de existo dado un mismo talento:
- Coraje: específicamente, la habilidad para manejar el miedo al fracaso.
- Consistente: objetivos a largo plazo asequibles.
- Resiliencia: optimista, confidente y creativo. Capacidad para ser sobreponerse a las adversidades.
- Excelencia vs perfección.
Un estudio cualitativo llevado a cabo con medallistas identificó los componentes de lo que autores denominan “rendimiento inteligente”:
- Saber cómo maximizar tu potencial.
- Saber cómo trabajar en el entorno que te rodea.
- Saber cómo desarrollar un alto rendimiento.
El primer componente combina confianza en sí mismo, confidente y regulación emocional. El segundo requiere aspectos sociales e interpersonales y flexibilidad cognitiva. El tercero incluiría perseverancia, pensamiento productivo y emocional.
Recuperación psicológica
La recuperación psicológica es otra área que no ha sido estudiada de manera profunda. En deportes de equipo y en otros deportes con temporadas largas, con muchos partidos y competiciones, los deportistas deben de encontrar la manera para manejar la fatiga psicológica al igual que lo hacen con la parte física. De igual modo, mantener la motivación de atletas experimentados con largas carreras deportivas los cuales deben de seguir rindiendo a un alto nivel es otro reto dentro de la recuperación psicológica.
Periodización de habilidades técnicas
La literatura previa contiene trabajos que han examinado los mecanismos para la adquisición de una habilidad específica concreta, tales como el aporte de información, organización de la práctica o la implementación de feedbacks. Sin embargo, han sido pocos los investigadores que han evaluado estos conceptos desde una perspectiva integradora u holística. Farrow y Robertson desarrollaron un modelo para periodizar la adquisición de una habilidad en el deporte de alto rendimiento adoptando el acrónimo SPORT previamente aplicado en la preparación física. Este modelo será explicado en mayor detalle en otro apartado.
Vickers y col. integraron el concepto de complejidad instruccional, programación de la práctica y aportación de feedbacks en un modelo de entrenamiento de los mecanismos de decisión. Las instrucciones se aportan con una gran complejidad, la práctica sería muy variable y la aportación de feedback retardado se vería muy reducida. Guadagnoli y Lee’s enfocaron su trabajo en las condiciones de la práctica y en el feedback requerido para un aprendizaje óptimo de habilidades. Destacaron la importancia de la interacción entre el nivel del ejecutante y la dificultad práctica de la habilidad. Ericsson y col. Aportaron una teoría sobre la práctica intencionada. Mientras la periodización no aparece mencionada de manera específica, existe una referencia a la importancia de aumentar la dificultad durante la práctica a lo largo del tiempo. Se discute la importancia de seleccionar tiempos de descanso y recuperación en el aprendiz para maximizar los efectos de la práctica.
Aplicación del acrónimo SPORT
El acrónimo SPORT hace referencia a los términos en inglés specificity, progression, overload, reversibility and tedium. Desde la perspectiva de la adquisición de una habilidad, especificidad se define como el grado de similitud entre las demandas de la práctica y las experimentadas en la competición. Progresión se refiere a la capacidad del ejecutante para asimilar y tolerar un incremento en la carga de la práctica. Sobrecarga hace referencia a la demanda cognitiva requerida durante la ejecución de la tarea, así como el volumen total acumulado. Reversibilidad se enfoca a la capacidad para poder medir el grado de aprendizaje adquirido y cómo de permanente es este aprendizaje. Monotonía hace referencia a cómo la variabilidad en la práctica es implementada con el objeto de reducir la misma. Farrow y Robertson aportaron un rango de recomendaciones sobre cómo la adquisición de habilidades puede ser periodizada de manera óptima en un programa de alto rendimiento. Destacan la importancia de registrar y mediar parámetros relacionados con las demandas de la tarea para ajustar una progresión individual dentro de la planificación anual.
Conclusión
Esta revisión resume la evidencia científica disponible que sostiene el concepto de periodización integrada de factores que pueden influir en la preparación individual o colectiva enfocada hacia el rendimiento deportivo. Se hacen necesarias más investigaciones enfocadas específicamente en la periodización integrada en el área de la preparación de los atletas de competición.




