Medición de la edad biológica mediante enfoques ómicos integrados: biomarcadores y aplicaciones para el envejecimiento saludable

Salud y Deporte

Kočar E, Šket R, Vasle AH, Avguštin G, Benedik E, Seljak BK, Simić P, Martinko A, Morrison SA, Sorić M, Skrt M, Polak T, Tesovnik T, Bizjan BJ, Kovač J, Battelino T, Rozman D, Ulrih NP, Matijašić BB, Jurak G, Moškon M, Režen T. Measuring biological age: Insights from omics studies. Ageing Res Rev. 2025 Dec 8;114:102988. doi: 10.1016/j.arr.2025.102988.

 

El envejecimiento biológico es un proceso sistémico, complejo y heterogéneo, caracterizado por cambios moleculares, celulares y fisiológicos progresivos que no siguen necesariamente una trayectoria lineal ni uniforme entre individuos. A diferencia de la edad cronológica, la edad biológica refleja el estado funcional real de órganos y tejidos y explica por qué personas de la misma edad pueden presentar perfiles de salud, riesgo de enfermedad y capacidad funcional muy diferentes. Esta variabilidad ha impulsado el interés por identificar biomarcadores capaces de capturar la velocidad y las trayectorias individuales del envejecimiento.

El artículo subraya que no existe una definición única y consensuada de envejecimiento biológico ni una única forma de medirlo. En su lugar, el envejecimiento se concibe como un fenómeno multidimensional que requiere enfoques integradores. En este contexto, las tecnologías ómicas de alto rendimiento —genómica, epigenómica, proteómica, metabolómica y microbiómica— han revolucionado el estudio del envejecimiento al permitir una caracterización profunda y longitudinal de los procesos biológicos subyacentes.

Genómica: predisposición genética y longevidad

La genómica ha proporcionado evidencias sólidas de que la longevidad extrema tiene una base genética parcial. Estudios en centenarios muestran que estos individuos suelen portar variantes genéticas protectoras y una menor carga de alelos de riesgo para enfermedades crónicas relacionadas con la edad. Aunque la heredabilidad de la esperanza de vida en la población general es modesta, aumenta considerablemente en edades extremas, lo que sugiere que la genética desempeña un papel más relevante en la longevidad excepcional.

Entre los genes más consistentemente asociados con longevidad se encuentran APOE, FOXO3 y CDKN2A/B. Estas variantes no solo influyen en la duración de la vida, sino también en la susceptibilidad a enfermedades cardiovasculares, neurodegenerativas y metabólicas. Un elemento central es la integridad genómica: los individuos longevos muestran una mayor eficiencia en los mecanismos de reparación del ADN y una menor acumulación de mutaciones somáticas.

Dentro de este marco, los telómeros han sido ampliamente estudiados como marcadores de envejecimiento celular. Su acortamiento progresivo se asocia con senescencia celular y mayor riesgo de enfermedad, aunque el artículo destaca importantes limitaciones, como la elevada variabilidad interindividual y las diferencias entre especies, que reducen su utilidad como marcador universal del envejecimiento humano.

Epigenómica: la metilación del ADN y los relojes epigenéticos

La epigenómica, y en particular la metilación del ADN, emerge como una de las herramientas más robustas para estimar la edad biológica. Los patrones de metilación en sitios CpG específicos muestran una correlación estrecha con la edad cronológica, lo que ha dado lugar al desarrollo de los denominados relojes epigenéticos.

El artículo describe la evolución de estos relojes desde los de primera generación, como los de Horvath y Hannum, centrados en predecir la edad cronológica, hasta los de segunda y tercera generación, como PhenoAge, GrimAge o DunedinPACE, que incorporan información clínica, funcional y longitudinal. Estos relojes no solo estiman la edad biológica, sino que predicen mortalidad, riesgo de enfermedad y velocidad de envejecimiento.

Un aspecto relevante es la sensibilidad de la edad epigenética a factores ambientales y de estilo de vida. Dieta, actividad física, condiciones prenatales y exposiciones tempranas pueden acelerar o desacelerar el envejecimiento epigenético, lo que posiciona a la metilación del ADN como un biomarcador dinámico y potencialmente modificable.

No obstante, el artículo señala barreras importantes para su aplicación clínica generalizada, como el coste, la variabilidad técnica entre plataformas y la falta de estandarización en la interpretación de los resultados.

Proteómica: firmas plasmáticas del envejecimiento

La proteómica plasmática ofrece una ventana accesible y mínimamente invasiva para estudiar el envejecimiento sistémico. Numerosos estudios han identificado proteínas cuya concentración cambia de forma consistente con la edad y se asocia con fragilidad, multimorbilidad y mortalidad.

El análisis longitudinal del proteoma ha revelado que el envejecimiento no es un proceso gradual continuo, sino que presenta “olas” o periodos críticos de cambio, especialmente alrededor de la mediana edad y en etapas posteriores de la vida. Estas transiciones afectan a procesos como la inflamación, la matriz extracelular, la función inmune y la regeneración tisular.

Además, se han desarrollado relojes y puntuaciones basadas en proteínas plasmáticas capaces de estimar la edad biológica y predecir el riesgo de enfermedades específicas. La proteómica también ha permitido avanzar hacia el concepto de envejecimiento órgano-específico, identificando perfiles proteicos asociados al envejecimiento del cerebro, el músculo esquelético o el hueso, así como diferencias dependientes del sexo.

Metabolómica: reflejo dinámico del estado biológico

La metabolómica estudia pequeñas moléculas que reflejan de forma directa el estado funcional del organismo. El artículo destaca que el metaboloma plasmático captura cambios relacionados con el envejecimiento en rutas clave como el metabolismo lipídico, el balance redox, la inflamación, el metabolismo de aminoácidos y las vías del NAD⁺ y la quinurenina.

A diferencia de otros relojes biológicos, los relojes metabolómicos muestran una superposición limitada con los epigenéticos o proteómicos, lo que indica que aportan información complementaria. Estos perfiles metabolómicos se ven fuertemente influenciados por la salud metabólica, la dieta, el ejercicio y la microbiota intestinal, y se asocian con el riesgo de enfermedades cardiovasculares y metabólicas, especialmente a partir de los 60 años.

El concepto de “ageotipos” emerge de estudios multi-ómicos que identifican patrones dominantes de envejecimiento —inmunológico, metabólico, hepático o renal—, reforzando la idea de que no existe un único envejecimiento, sino múltiples trayectorias biológicas.

Integración multi-ómica, inteligencia artificial y estilo de vida

El mensaje central del artículo es que ninguna capa ómica, por sí sola, puede capturar la complejidad del envejecimiento biológico. La integración de datos genómicos, epigenómicos, proteómicos, metabolómicos, microbiológicos y clínicos, apoyada por modelos de inteligencia artificial y aprendizaje automático, es clave para construir una definición holística de la edad biológica.

Estos enfoques permiten identificar trayectorias individuales de envejecimiento y evaluar el impacto de intervenciones en ejercicio físico y nutrición. La evidencia revisada indica que tanto la actividad física regular como patrones dietéticos saludables pueden ralentizar el envejecimiento biológico medido por distintos relojes, reforzando la idea de que el envejecimiento es, al menos en parte, modulable.

Conclusión

En conjunto, el artículo muestra cómo las tecnologías ómicas están transformando el estudio del envejecimiento desde una visión descriptiva hacia un enfoque predictivo y personalizado. La edad biológica emerge como un constructo dinámico, multidimensional y sensible al estilo de vida, con un enorme potencial para la prevención de enfermedades y la promoción de un envejecimiento saludable. El reto futuro reside en la estandarización, la reducción de costes y la traslación de estos avances a la práctica clínica y de salud pública.

Acceso libre al artículo original en: https://www.fisiologiadelejercicio.com/wp-content/uploads/2025/12/Measuring-biological-age.pdf

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