Deng H, Song T, Yin M, Xu K, Zhong Y, Mohd NB, Naharudin MNB, Yusof A, Fan X. Coenzyme Q10 supplementation increases blood concentrations but shows limited and inconsistent effects on exercise performance: A systematic review and meta-analysis. Br J Nutr. 2025 Dec 29:1-56. doi: 10.1017/S0007114525106211.
El uso de suplementos nutricionales como estrategia para mejorar el rendimiento físico, facilitar la recuperación y modular el estrés fisiológico inducido por el ejercicio ha aumentado de forma notable en las últimas décadas. Entre estos suplementos, la coenzima Q10 (CoQ10) ha despertado un interés particular debido a su papel central en la bioenergética mitocondrial y en los sistemas antioxidantes celulares. La CoQ10 participa directamente en la cadena de transporte de electrones, alternando entre sus formas oxidada (ubiquinona) y reducida (ubiquinol), lo que la convierte en un elemento clave para la producción de ATP. Además, actúa como antioxidante liposoluble, contribuyendo a la neutralización de especies reactivas de oxígeno generadas durante el ejercicio, especialmente cuando este es prolongado o de alta intensidad.
Desde un punto de vista teórico, estas funciones hacen de la CoQ10 un candidato plausible como ayuda ergogénica, particularmente en actividades dependientes del metabolismo oxidativo. Sin embargo, a pesar de esta plausibilidad biológica, los resultados de los ensayos clínicos en humanos han sido inconsistentes. Algunos estudios han descrito mejoras en parámetros de resistencia aeróbica, potencia anaeróbica o fuerza muscular, mientras que otros no han encontrado efectos relevantes sobre el rendimiento físico.
Los autores señalan que esta disparidad puede explicarse por la gran heterogeneidad metodológica de los estudios disponibles: diferencias en el diseño experimental (agudo frente a crónico), en la formulación de la CoQ10 utilizada, en la dosis administrada, en la duración de la intervención, en las características de los participantes (edad, sexo, nivel de entrenamiento) y en los tipos de pruebas de rendimiento empleadas. Además, la mayoría de las revisiones previas se han centrado en biomarcadores de daño muscular, estrés oxidativo o inflamación, y no en el rendimiento físico como variable principal, o bien han adoptado enfoques narrativos sin síntesis cuantitativa robusta.
Ante este vacío, el objetivo de la presente revisión sistemática con metaanálisis fue cuantificar de forma integral los efectos de la suplementación con CoQ10 sobre el rendimiento físico en adultos sanos, diferenciando entre suplementación aguda y crónica, y analizando distintos dominios de rendimiento (resistencia aeróbica, rendimiento anaeróbico, fuerza y resistencia muscular). Como variables secundarias, se evaluaron la fatiga subjetiva y las concentraciones circulantes de CoQ10, con el fin de contextualizar los posibles mecanismos de acción.
Resultados generales relevantes para la interpretación clínica
El análisis incluyó 24 ensayos clínicos aleatorizados, con un total de 641 participantes y 131 tamaños de efecto. El hallazgo más consistente fue que la suplementación con CoQ10 aumenta de forma robusta las concentraciones sanguíneas de esta coenzima, lo que confirma su biodisponibilidad sistémica. Sin embargo, este marcado aumento bioquímico no se tradujo de manera consistente en mejoras del rendimiento físico.
En el análisis global, el efecto de la CoQ10 sobre el rendimiento fue pequeño y estadísticamente inestable. Al diferenciar por tipo de intervención, la suplementación crónica mostró un efecto pequeño pero significativo, mientras que la suplementación aguda no produjo ningún beneficio detectable. No obstante, este efecto crónico perdió estabilidad al excluir valores atípicos, lo que refuerza la idea de que los beneficios son modestos y dependientes del contexto.
La fatiga subjetiva mostró una tendencia a reducirse con la suplementación, con mayor consistencia tras el análisis de sensibilidad, aunque el tamaño del efecto fue pequeño. Este hallazgo sugiere un posible beneficio perceptivo más que un impacto claro sobre el rendimiento objetivo.
Discusión: interpretación fisiológica de los hallazgos
Suplementación crónica frente a aguda
Uno de los mensajes centrales del artículo es que la CoQ10 requiere un periodo de administración prolongado para ejercer cualquier efecto potencial sobre el rendimiento. Esta observación es coherente con su farmacocinética: la CoQ10 presenta una absorción limitada y necesita semanas de ingesta continuada para alcanzar un estado estacionario en plasma y, potencialmente, en los tejidos. Además, sus efectos sobre la función mitocondrial y el equilibrio redox no son inmediatos, sino que dependen de adaptaciones progresivas.
La ausencia de efectos con la suplementación aguda refuerza la idea de que la CoQ10 no actúa como un ergogénico de acción rápida, sino como un modulador crónico del entorno metabólico.
Tipo de ejercicio y demanda metabólica
Los beneficios más consistentes, aunque modestos, se observaron en pruebas de resistencia aeróbica. Este hallazgo es fisiológicamente plausible, ya que este tipo de ejercicio depende en gran medida de la fosforilación oxidativa mitocondrial, donde la CoQ10 desempeña un papel clave. Por el contrario, no se observaron mejoras relevantes en el rendimiento anaeróbico, la fuerza o la potencia, dominios que dependen menos de la función mitocondrial y más de sistemas energéticos rápidos o de la activación neuromuscular.
Este patrón sugiere que la CoQ10, en caso de tener utilidad práctica, estaría más indicada en contextos de ejercicio prolongado y submáximo que en esfuerzos breves y de alta intensidad.
Estado de entrenamiento, edad y sexo
El análisis por subgrupos indicó que los individuos entrenados podrían beneficiarse ligeramente más que los no entrenados, posiblemente porque presentan una mayor densidad mitocondrial y una mayor demanda oxidativa durante el ejercicio. En sujetos no entrenados, la gran capacidad de adaptación inicial al entrenamiento podría enmascarar cualquier efecto adicional de la suplementación.
Respecto a la edad, se observó una tendencia a mayores efectos en adultos mayores, coherente con el descenso progresivo de la síntesis endógena de CoQ10 con el envejecimiento. No obstante, el escaso número de estudios en este grupo limita la solidez de esta conclusión. En cuanto al sexo, los resultados en mujeres fueron prometedores pero extremadamente imprecisos, debido a la infrarrepresentación femenina en los ensayos incluidos.
Concentraciones plasmáticas frente a efectos funcionales
Un aspecto crítico discutido por los autores es la disociación entre el aumento de CoQ10 en sangre y la mejora del rendimiento. Aunque la suplementación eleva claramente las concentraciones plasmáticas, esto no garantiza un aumento paralelo en el contenido mitocondrial muscular. Algunos estudios incluidos no encontraron incrementos en la CoQ10 intramuscular pese a aumentos plasmáticos significativos, lo que sugiere una regulación estricta de su captación tisular.
Este desacoplamiento ayuda a explicar por qué los efectos funcionales son pequeños e inconsistentes, y subraya que la biodisponibilidad sistémica no equivale necesariamente a eficacia ergogénica.
Conclusión
Desde una perspectiva aplicada, los autores concluyen que la CoQ10 no puede considerarse un ergogénico potente ni universal. Su uso podría contemplarse de forma individualizada en contextos de resistencia aeróbica, especialmente con suplementación crónica y dosis moderadas (en torno a 90–100 mg/día), pero siempre con expectativas realistas sobre la magnitud del beneficio.
En conclusión, la CoQ10 eleva de forma fiable sus concentraciones sanguíneas, pero sus efectos sobre el rendimiento físico son pequeños, variables y dependientes del contexto. La evidencia actual es de baja a muy baja certeza, lo que justifica la necesidad de ensayos mejor diseñados, con estandarización de dosis, formulación y duración, así como con mediciones directas de función mitocondrial muscular, para aclarar su verdadero papel en el rendimiento humano.
Acceso libre al artículo original en: https://www.fisiologiadelejercicio.com/wp-content/uploads/2026/01/Coenzyme-Q10-supplementation.pdf




