
El glucógeno almacenado en el músculo esquelético y en el hígado constituye una de las principales reservas energéticas durante el ejercicio de intensidad moderada-alta y larga duración. Su disponibilidad condiciona de forma directa la capacidad de sostener el rendimiento, retrasar la fatiga y mantener la glucemia durante el esfuerzo. La depleción de glucógeno muscular y hepático tras ejercicios prolongados o intensos se asocia clásicamente con la aparición de fatiga y con una reducción significativa del rendimiento físico, lo que hace crítica su rápida reposición cuando el tiempo de recuperación es limitado, como ocurre en competiciones por etapas o en periodos de entrenamiento intensivo.
Desde los años sesenta, gracias al desarrollo de la biopsia muscular, se ha avanzado notablemente en el conocimiento del uso y la resíntesis del glucógeno muscular. Existe un consenso relativamente sólido en que, cuando la ingesta de hidratos de carbono es suficiente (en torno a 8–10 g/kg de peso corporal), el glucógeno muscular puede restaurarse completamente en un periodo de 24 horas tras ejercicio exhaustivo. Sin embargo, la dinámica de recuperación del glucógeno hepático es mucho menos conocida, fundamentalmente por la dificultad técnica y ética de obtener biopsias hepáticas en humanos.
Estudios previos han mostrado que 90–120 minutos de ejercicio intenso pueden reducir el glucógeno hepático entre un 40 y un 60%. Para favorecer su reposición, las guías actuales recomiendan una ingesta elevada de hidratos de carbono en las primeras horas post-ejercicio (≈1,2 g/kg/h), especialmente combinando glucosa y fructosa, ya que esta estrategia parece acelerar la síntesis de glucógeno hepático en comparación con la ingesta exclusiva de glucosa. A partir de datos indirectos, se ha asumido que el glucógeno hepático podría recuperarse completamente en unas 12 horas, pero hasta la fecha no existía evidencia experimental directa que confirmase esta hipótesis.
El desarrollo de la espectroscopia de resonancia magnética con carbono-13 (¹³C-MRS) ha permitido medir de forma no invasiva el contenido de glucógeno tanto en músculo como en hígado. El uso de equipos de ultra-alto campo (7 Tesla) mejora notablemente la sensibilidad de esta técnica, permitiendo estimaciones más precisas de los cambios dinámicos en el glucógeno tisular. En este contexto, el objetivo principal del estudio fue cuantificar de forma directa la recuperación del glucógeno hepático y muscular durante 12 horas tras ejercicio exhaustivo, comparando una condición con ingesta elevada de hidratos de carbono frente a una condición en ayuno.
Métodos
Doce ciclistas bien entrenados realizaron dos ensayos en diseño cruzado. Tras un ejercicio exhaustivo diseñado para deplecionar el glucógeno, los participantes completaron 12 horas de recuperación en dos condiciones: ayuno (control) o ingesta de hidratos de carbono equivalente a 10 g/kg de peso corporal. Durante las primeras 6 horas se administró sacarosa a razón de 1,2 g/kg/h, seguida de dos comidas ricas en carbohidratos. El glucógeno hepático y muscular se evaluó mediante ¹³C-MRS a las 0, 6 y 12 horas, complementándose con biopsias musculares para validar las mediciones.
Resultados principales
El ejercicio redujo de forma marcada tanto el glucógeno hepático (≈40–50%) como el muscular (≈65%). En la condición de ayuno, los niveles de glucógeno permanecieron prácticamente inalterados durante las 12 horas de recuperación, tanto en hígado como en músculo.
En contraste, la ingesta elevada de hidratos de carbono indujo una rápida y marcada recuperación del glucógeno hepático. En tan solo 6 horas, los valores no solo se restauraron, sino que superaron los niveles pre-ejercicio, manteniéndose elevados a las 12 horas. La tasa media de resíntesis hepática durante las primeras 6 horas fue de aproximadamente 7,5 g/h.
El glucógeno muscular también aumentó con la ingesta de carbohidratos, pero de forma más lenta e incompleta. Tras 12 horas, los niveles musculares solo alcanzaron alrededor del 70% de los valores basales, a pesar de seguir las recomendaciones nutricionales actuales.
Discusión
El hallazgo central del estudio es que una ingesta elevada de hidratos de carbono, basada en sacarosa, permite una reposición completa —e incluso supracompensación— del glucógeno hepático en un plazo sorprendentemente corto, inferior a 6 horas. Este resultado aporta evidencia directa que confirma y matiza las suposiciones previas basadas en datos indirectos, demostrando que el hígado responde de manera muy rápida a un entorno metabólico caracterizado por alta disponibilidad de glucosa, fructosa, insulina elevada y aumento del lactato circulante.
Desde el punto de vista fisiológico, este comportamiento es coherente con el papel central del hígado en el mantenimiento de la glucemia. Tras el ejercicio, la restauración prioritaria del glucógeno hepático parece tener un carácter homeostático, asegurando el suministro de glucosa al sistema nervioso central y a otros tejidos dependientes. La combinación de glucosa y fructosa resulta especialmente eficaz, ya que la fructosa se capta preferentemente por el hígado y estimula la glucogénesis hepática.
En contraste, el músculo esquelético muestra una cinética de recuperación claramente más lenta. A pesar de seguir las recomendaciones nutricionales óptimas, la resíntesis muscular no fue completa en 12 horas. Esto refuerza la idea de que la restauración del glucógeno muscular es un proceso prolongado, limitado no solo por la disponibilidad de sustratos, sino también por factores intramusculares como la actividad de la glucógeno sintasa, el grado de daño estructural inducido por el ejercicio y la necesidad de tiempo suficiente para completar el proceso.
Los autores destacan que, extrapolando las tasas de resíntesis observadas, serían necesarias cerca de 24 horas para recuperar completamente el glucógeno muscular, en línea con estudios clásicos. Este aspecto tiene implicaciones prácticas relevantes para deportistas que compiten o entrenan en días consecutivos: aunque el hígado puede recuperarse rápidamente, el músculo puede seguir metabólicamente comprometido si los intervalos de recuperación son cortos.
Un segundo aspecto clave de la discusión es la validación de la ¹³C-MRS como herramienta de evaluación. La elevada correlación y concordancia con las biopsias musculares refuerza su utilidad como método no invasivo, especialmente valioso para estudiar tejidos inaccesibles como el hígado. Esto abre nuevas posibilidades para investigar la regulación del metabolismo del glucógeno en distintos contextos fisiológicos y clínicos.
Finalmente, los autores reconocen algunas limitaciones prácticas. El uso de grandes cantidades de bebidas con sacarosa durante las primeras horas de recuperación no refleja necesariamente escenarios reales de alimentación, por lo que futuras investigaciones deberían explorar estrategias dietéticas más aplicables, combinando distintos alimentos y fuentes de hidratos de carbono.
Conclusión
Este estudio demuestra de forma concluyente que una ingesta elevada de hidratos de carbono (10 g/kg de peso corporal) permite una reposición muy rápida del glucógeno hepático, completándose en menos de 6 horas, mientras que el glucógeno muscular requiere periodos de recuperación más prolongados. Estos hallazgos refinan el conocimiento actual sobre la recuperación energética post-ejercicio y tienen implicaciones directas para la planificación nutricional en deportes de resistencia y competiciones multietapa.
Acceso libre al artículo original en: https://www.fisiologiadelejercicio.com/wp-content/uploads/2026/02/The-Journal-of-Physiology-2025-Fuchs-Carbohydrate-intake-of-10-g-kg-body-mass-rapidly-replenishes-liver-but-not-1.pdf
Referencia completa del artículo:
Fuchs CJ, Veeraiah P, Hermans WJH, Brauwers B, Voncken R, Brouwers K, Petrick HL, Hendriks FK, Bels JLM, van den Hurk J, Weber J, Senden JM, Smith FE, Thelwall PE, Prompers JJ, van Loon LJC. Carbohydrate intake of 10 g/kg body mass rapidly replenishes liver, but not muscle glycogen contents, during 12 h of post-exercise recovery in well-trained cyclists. J Physiol. 2025 Aug 20. doi: 10.1113/JP289115.




