La testosterona presenta normalmente un ritmo diario caracterizado por concentraciones más elevadas por la mañana y un descenso progresivo durante el día. Con el envejecimiento, esta oscilación suele atenuarse junto con la reducción de la producción androgénica, aunque no es un proceso determinado exclusivamente por la edad. La actividad física habitual, y especialmente el ejercicio practicado de forma regular y estructurada, puede actuar como un sincronizador de los ritmos biológicos y contribuir a conservar parte de esta organización temporal.
En hombres de edad avanzada que mantenían entrenamiento de carrera de resistencia durante muchos años, se observó un descenso claro desde la mañana hasta la tarde en la testosterona libre y en el índice androgénico libre. Este patrón fue comparable al encontrado en los hombres jóvenes, tanto entrenados como sedentarios. En cambio, los mayores con un estilo de vida sedentario no mostraron una variación apreciable entre ambos momentos del día. Este hallazgo sugiere que la pérdida de la variación diurna de testosterona libre no debe interpretarse únicamente como una consecuencia inevitable del envejecimiento: la inactividad y otros componentes del estilo de vida podrían desempeñar un papel relevante.
La testosterona total también disminuyó desde la mañana hasta la tarde en los corredores veteranos, mientras que esta variación no apareció con claridad en los mayores sedentarios. Sin embargo, las fracciones de testosterona más relacionadas con la disponibilidad biológica —testosterona libre, biodisponible e índice androgénico libre— permiten una interpretación más precisa, ya que reflejan la influencia de la globulina fijadora de hormonas sexuales o SHBG. Esta proteína aumentó tanto con la edad como con la práctica de resistencia, y se asoció con valores menores de testosterona libre y biodisponible.
Este punto introduce un matiz importante. Mantener durante décadas un elevado volumen de carrera puede coexistir con una adecuada capacidad funcional y con la preservación de una ritmicidad hormonal diaria, pero no implica necesariamente concentraciones superiores de andrógenos libres. De hecho, el incremento de SHBG observado en quienes entrenaban se relacionó con una menor fracción circulante disponible de testosterona. En deportistas de resistencia, esta respuesta puede vincularse a una baja disponibilidad energética sostenida, a una elevada carga de entrenamiento o a adaptaciones crónicas del eje hormonal. Un valor bajo de testosterona no confirma por sí solo un problema clínico, pero adquiere relevancia si se acompaña de fatiga persistente, disminución de la función sexual, baja densidad mineral ósea, peor recuperación o deterioro del rendimiento.
La valoración hormonal en hombres mayores físicamente activos debe considerar, por tanto, la hora de extracción, el tipo y volumen de entrenamiento, el estado nutricional, el sueño, el estrés y la composición corporal. Una sola determinación aislada, especialmente si se limita a testosterona total, puede ofrecer una imagen incompleta. La conservación de la variación mañana-tarde de la testosterona libre podría ser un indicador adicional de integridad de la regulación circadiana, aunque todavía no permite establecer causalidad ni definir objetivos clínicos.
El entrenamiento de resistencia también se asoció con una mejor capacidad física. Los corredores veteranos alcanzaron una potencia máxima absoluta y relativa superior a la de los mayores sedentarios, con valores semejantes a los de hombres jóvenes no entrenados. Esta ventaja funcional convivió con la reducción propia de la edad en fuerza muscular y capacidad aeróbica. En conjunto, la práctica prolongada de carrera parece favorecer el mantenimiento de la función física y de ciertos ritmos hormonales durante el envejecimiento, pero requiere una monitorización individualizada para evitar que el volumen de entrenamiento o una disponibilidad energética insuficiente comprometan la salud androgénica.
Acceso libre al artículo original en: https://www.fisiologiadelejercicio.com/wp-content/uploads/2026/09/testosterone-daily-variation-in-ageing-men.pdf
Referencia completa del artículo:
Bartko B, Oreská Ľ, Buzgó G, Berisha G, Zemaníková V, Okuliarová M, Zeman M, Sedliak M. Long-term endurance running training and testosterone daily variation in ageing men; a comparative cross-sectional study. Exp Physiol. 2026 Sep 15:10.1113/EP093482. doi: 10.1113/EP093482.

