El envejecimiento se asocia de manera progresiva con una disminución de la fuerza de los músculos respiratorios y de la eficiencia ventilatoria, lo que contribuye a una reducción de la capacidad funcional, de la independencia y de la calidad de vida en personas mayores. Estos cambios no solo responden a alteraciones neuromusculares propias de la edad, sino también a modificaciones estructurales y metabólicas, como el aumento de la adiposidad visceral y abdominal. Este incremento de grasa abdominal puede limitar mecánicamente la excursión diafragmática, reducir la complacencia de la pared torácica y disminuir los volúmenes pulmonares, afectando de forma directa a la ventilación y al rendimiento funcional.
En el caso de los hombres mayores, la adiposidad visceral se asocia además con un mayor riesgo de desarrollar enfermedad hepática grasa no alcohólica (NAFLD) y disfunción metabólica, lo que incrementa el riesgo cardiometabólico global. En este contexto, mantener la capacidad respiratoria y funcional adquiere una relevancia clínica notable para preservar la autonomía y la salud global durante el envejecimiento.
El entrenamiento de la musculatura inspiratoria (Inspiratory Muscle Training, IMT) se ha propuesto como una intervención sencilla, de bajo coste y bajo riesgo para contrarrestar la pérdida de fuerza inspiratoria asociada a la edad. La evidencia previa ha demostrado de forma consistente que el IMT mejora la presión inspiratoria máxima, reduce la disnea y puede aumentar la tolerancia al ejercicio. Sin embargo, los efectos sistémicos del IMT —especialmente sobre parámetros funcionales globales y marcadores metabólicos— no están completamente establecidos, particularmente en adultos mayores sanos.
Las revisiones sistemáticas disponibles muestran resultados heterogéneos, con mejoras claras en fuerza inspiratoria, pero efectos inconsistentes sobre la capacidad funcional, la calidad de vida o marcadores metabólicos. Parte de esta variabilidad puede atribuirse a diferencias en la duración de los protocolos, la intensidad del entrenamiento, el nivel funcional basal de los participantes y el tipo de variables evaluadas. Además, la mayoría de los estudios han empleado intervenciones de 6 a 12 semanas, mientras que el impacto de programas de IMT de corta duración ha sido menos explorado.
Desde una perspectiva funcional, pruebas submáximas como el test de los seis minutos caminando (6MWT) resultan especialmente relevantes en población mayor, ya que reflejan mejor las demandas de la vida diaria que las pruebas máximas de laboratorio. Asimismo, aunque el grosor del diafragma se ha propuesto como un marcador estructural del estado de la musculatura respiratoria, la evidencia reciente sugiere que en sujetos mayores sanos los cambios funcionales se reflejan más claramente en la fuerza inspiratoria que en el grosor muscular per se.
En cuanto a los posibles efectos metabólicos, no existe un mecanismo fisiológico directo claramente establecido que relacione el IMT con cambios en el contenido graso hepático. Por tanto, cualquier asociación observada debe interpretarse como potencialmente indirecta y exploratoria, mediada por mejoras en la tolerancia al esfuerzo o en la actividad física habitual.
Con base en este marco teórico, el estudio plantea la hipótesis de que un programa corto de IMT podría mejorar el grosor diafragmático, parámetros relacionados con el hígado, la capacidad funcional y la calidad de vida en hombres mayores sanos. El objetivo principal fue evaluar los efectos de cuatro semanas de IMT sobre el grosor del diafragma, la densidad grasa hepática, el rendimiento en el 6MWT y la calidad de vida.
Metodología
Se llevó a cabo un ensayo controlado aleatorizado con 30 hombres sanos de entre 60 y 80 años, asignados a un grupo de IMT o a un grupo control. El grupo de intervención realizó cuatro semanas de entrenamiento de musculatura inspiratoria con un dispositivo POWERbreathe®, comenzando al 40% de la presión inspiratoria máxima y aumentando la carga semanalmente. Se evaluaron antes y después del programa el grosor del diafragma y la densidad hepática mediante tomografía computarizada, la capacidad funcional mediante el 6MWT y la calidad de vida con el cuestionario SF-12.
Resultados principales
Tras cuatro semanas, el grupo IMT mostró un aumento significativo del grosor del diafragma, una mejora relevante en la distancia recorrida en el 6MWT y un incremento de la densidad hepática, interpretado como una posible reducción del contenido graso hepático. En el grupo control, por el contrario, se observó una tendencia al empeoramiento o ausencia de cambios. La calidad de vida mostró mejoras modestas en el componente físico en ambos grupos, mientras que el componente mental mejoró de forma más marcada en el grupo IMT, aunque sin una interacción estadísticamente significativa grupo × tiempo.
Discusión
Los resultados del estudio indican que un programa corto de IMT puede inducir mejoras significativas en parámetros estructurales y funcionales de la musculatura respiratoria, así como en la capacidad funcional global, en hombres mayores sanos. El aumento del grosor del diafragma observado en el grupo de intervención contrasta con la ligera reducción registrada en el grupo control, lo que subraya la vulnerabilidad de la musculatura respiratoria al envejecimiento en ausencia de estímulos específicos.
Desde una perspectiva fisiológica, estas mejoras probablemente reflejan adaptaciones tempranas al entrenamiento, dominadas por mecanismos neurales y por una mayor eficiencia neuromuscular, más que por hipertrofia estructural propiamente dicha. Este patrón es coherente con la literatura previa, que describe que las primeras semanas de entrenamiento respiratorio inducen mejoras funcionales antes que cambios estructurales marcados.
La mejora observada en el 6MWT tiene una relevancia clínica considerable, ya que esta prueba se asocia estrechamente con la capacidad para realizar actividades de la vida diaria. Los hallazgos concuerdan con múltiples estudios previos que muestran mejoras funcionales tras IMT en población mayor, aunque no todos los trabajos han encontrado efectos positivos, especialmente cuando los participantes presentan un nivel funcional basal elevado.
Uno de los aspectos más novedosos del estudio es el cambio observado en la densidad hepática. En tomografía computarizada, un aumento de la densidad se interpreta como una reducción del contenido graso. No obstante, los propios autores enfatizan que no existe evidencia directa que vincule el IMT con una mejora del metabolismo hepático. Por ello, estos resultados deben considerarse exploratorios y posiblemente mediadores indirectos de cambios en la actividad física o en el gasto energético, más que un efecto específico del entrenamiento respiratorio.
En cuanto a la calidad de vida, los resultados sugieren que el IMT puede contribuir a mejoras moderadas en el bienestar mental, posiblemente relacionadas con una menor percepción de disnea, mayor sensación de control físico y aumento de la confianza funcional. Sin embargo, los cambios en el componente físico fueron modestos y comparables al grupo control, lo que puede explicarse por la corta duración del programa.
El estudio presenta limitaciones relevantes que deben considerarse al interpretar los resultados: tamaño muestral reducido, inclusión exclusiva de hombres, corta duración de la intervención y uso de métodos no estándar para evaluar el grosor diafragmático y la grasa hepática. Además, no se controlaron de forma objetiva variables como la dieta, la hidratación o la actividad física diaria, que podrían influir en los resultados metabólicos.
Conclusión
Este estudio sugiere que cuatro semanas de entrenamiento de musculatura inspiratoria pueden mejorar la función diafragmática y la capacidad funcional en hombres mayores sanos, y asociarse a cambios favorables en un marcador relacionado con el contenido graso hepático. No obstante, estos hallazgos deben interpretarse con cautela, especialmente en lo relativo a los efectos metabólicos. El IMT se perfila como una herramienta accesible y segura para apoyar el envejecimiento saludable, aunque se requieren estudios más amplios, prolongados y con metodologías más robustas para confirmar y ampliar estos resultados.
Acceso libre al artículo original en: https://www.fisiologiadelejercicio.com/wp-content/uploads/2026/01/healthcare-14-002492.pdf
Referencia completa del artículo:
Konca E, Yılmaz C, Bayrakdaroğlu S, Ceylan Hİ, Arslan A, Ocak H, et al. Short-term inspiratory muscle training enhances functional and metabolic health in older adults. Healthcare (Basel). 2026;14(2):249. doi:10.3390/healthcare14020249.





