Physiological and methodological aspects of rate of force development assessment in human skeletal muscle
Rodríguez- Rossel D, Pareja-Blanco F, Aagaard P y González-Badillo JJ
Clin Physiol Funct Imaging. 2017 Dec 20. doi: 10.1111/cpf.12495
La valoración del RFD o producción de fuerza por unidad de tiempo es usada para las deficiencias en la función muscular post ejercicio excéntrico, estimando el grado de fatiga y recuperación tras el ejercicio. Esta revisión se centra en aportar coherencia analítica y metodológica al concepto RFD.
Introducción
RFD es un factor clave en la función muscular, donde contracciones con períodos cortos de tiempo en movimientos rápidos no permiten desarrollos de fuerza máximos. Ha mostrado su importancia tanto en el ámbito deportivo como en la población adulta como marcador del daño muscular, de la fatiga neuromuscular y del riesgo de lesión. Hay poca claridad sobre el consenso en aspectos evaluativos y metodológicos, así como de los factores que lo influyen, por lo que se necesita mayor investigación al respecto.
Objetivos
(i) Describir las características mecánicas de RFD; (ii) analizar varios factores fisiológicos que influyen sobre el mismo; y (iii) discutir sobre los factores metodológicos que afectan a su medición.
Definición y características
Este concepto ha sido definido como la capacidad del sistema neuromuscular para aumentar la fuerza contráctil desde niveles de reposo al intentar desarrollar la activación muscular lo más rápido posible. Está directamente relacionado con manifestaciones de la fuerza-velocidad bajo tiempos de intervención cortos, tanto en acciones isométricas, como dinámicas. Este aspecto parece ser diferenciador del concepto de fuerza explosiva, asociada ésta a acciones a movimientos dinámicos de alta velocidad. El RFD puede expresarse en parámetros absolutos o relativos a la fuerza pico y en cualquier intervalo de tiempo medido dentro de la curva fuerza-tiempo, así como entre dos puntos de la misma. Por tanto, un sujeto puede tener tantos valores de RFD como número de intervalos medidos dentro de la misma. En este sentido, los intervalos de tiempo elegidos en la medición deberá adecuarse a los objetivos del proceso evaluativo de la fuerza, ya que, diferentes movimientos requieren fuerzas producidas en intervalos de tiempo distintos y, a su vez, intervienen mecanismos fisiológicos diferentes dependiendo del momento analizado con respecto al inicio de la contracción, con respuestas adaptativas distintas.
Otro concepto importante es el RFD máximo (MRFD), cuantificado como el valor pico que inicia bajada de la curva fuerza-tiempo El periodo de tiempo sobre el que el cambio máximo en fuerza se ha determinado entre un margen amplio de 2-60 ms, lo que podría reducir la magnitud del MRFD y afectar a la fiabilidad. Algunas investigaciones apuntan a la conveniencia del uso de ventanas de tiempo de 20 ms en las mediciones.
El valor de fuerza o torque pico se suele encontrar a unos 400-600 ms para contracciones isométricas y 150-400 ms para las dinámicas. Sin embargo, MRFD para mediciones isométricas se suele localizar a 100 ms.
En relación con la carga utilizada, hay estudios que demuestran que MRFD es similar cuando se usan cargas del 30% al 100% en acciones dinámicas, pero no se alcanza dicho valor por debajo de 25-50% de la 1RM. En press de banca, dicho valor aparece coincidiendo con el 40-60% del pico de fuerza alcanzado. En las estáticas se puede encontrar el MRFD al 30% del valor de la máxima contracción voluntaria (MVC) en niveles de fuerza, siendo esta forma de expresión del MRFD un parámetro muy útil para el rendimiento en acciones de alta velocidad.
Factores fisiológicos que afectan al RFD
La contracción muscular es un proceso multifactorial, influenciado por un número de factores neurales, morfológicos y estructurales, los cuales varían entre individuos de tal manera que es posible ver resultados en la producción de fuerza rápida muy variables entre individuos, a pesar de encontrarse bajo condiciones idénticas de medición. Aquellos factores neuromusculares más relevantes se describen a continuación.
Factores neurales
El ratio de descarga de la unidad motora (MU) es uno de los principales factores contráctiles en el RFD. Numerosos estudios han analizado las activaciones mioeléctricas en contracciones rápidas indicando valores mayores de dicho valor al inicio de la contracción, donde suele obtenerse el MRFD y menores cercanos al punto de fuerza máxima, lo que sirve para maximizar el RFD y no la fuerza de contracción máxima.
El RFD también parece ser influenciado por lo que se conoce como descarga doublet, o par de potenciales de acción con intervalos entre puntos inferiores a 5 ms, resultante de la despolarización de las motoneuronas. Este mecanismo parece incrementar la liberación de Ca2+ del retículo sarcoplásmico al inicio de la contracción, incrementando la fuerza de contracción y su ratio de fuerza-tiempo. Los resultados de algunos estudios sugieren que la aparición del citado factor aumenta cuando se incrementa la velocidad de contracción y la fatiga tras el mantenimiento de los niveles de fuerza. Estos resultados demuestran la importancia de las descargas doublet de las MU en el mantenimiento de la eficiencia motora para esfuerzos de fuerza rápida, especialmente al inicio de las contracciones.
La sincronización de las MU, referidas al nivel de correlación entre la descarga del potencial de acción y la activación de las mismas puede afectar a la fuerza en el aumento de la superposición de las contracciones especialmente. Aún carece de evidencia empírica la idea de que el aumento de las señales sinápticas a las motoneuronas provoque una mayor sincronización de MU, observándose incluso como al aumentar la fuerza muscular generada, disminuye la pendiente de la tasa de disparo, disminuyendo la sincronización.
El entrenamiento con cargas produce aumentos en la excitabilidad de las motoneuronas en acciones isométricas máximas. Este aumento puede estar asociado a factores como la reducción de los umbrales de reclutamiento de las MU y el aumento de la señal eferente que activa las miofibras por elevación de la amplitud de la onda –V, fruto de un descenso de la inhibición presináptica o el descenso de regulación de las vías inhibitorias postsinápticas, lo que finalmente aumentaría el RFD inducido por el entrenamiento. En cualquier caso, se necesita mayor investigación para aclarar la influencia específica de estos factores neurales en dichas ganancias de RFD inducido por el entrenamiento.
Factores estructurales
Recientes investigaciones demuestran que altas ratios de transición entre ciclos de los puentes cruzados parecen ser el mayor factor limitante para el máximo RFD.
La isoforma de las cabezas de miosina (MHC) ha resultado ser un factor clave en el RFD, observándose comúnmente más de una clase de fibras, destacando especialmente las MHC-IIX y MHC-IIA relacionadas con altos niveles de RFD. Algunos estudios relacionan el MRFD con el porcentaje de fibras IIX. Así mismo, algunos estudios han encontrado aumentos significativos en RFD después de 8-21 semanas de entrenamiento con cargas, manteniéndose la proporción de fibras IIX sin cambios, indicando que, quizá otros factores puedan jugar un papel importante en el RDF, demostrando así una necesidad adicional en la investigación sobre el papel de la composición de fibras musculares y la expresión del RFD.
En relación al entrenamiento de fuerza, también se han demostrado aumentos en el área de sección transversal muscular (CSA) junto a aumentos en RFD, tanto absolutos como relativos, siendo éstos mayores en poblaciones con mayores porcentajes de fibras IIX y IIA, por lo que parece que, al incrementar el CSA con el entrenamiento, especialmente de fibras tipo II, se logra aumentar también los niveles de RFD.
Las propiedades estructurales y mecánicas tendinosas también afectan al desarrollo y producción de la fuerza. La rigidez de los mismos afecta al tiempo requerido para el estiramiento de los componentes elásticos en serie, afectando así al RFD, de manera que, ante mayor rigidez mejor transmisión de la fuerza desde los elementos contráctiles musculares hasta los huesos, aumentando el RFD. Ante menor rigidez, se requiere más tiempo para desarrollar la fuerza. El MRFD también correlaciona con altos niveles de rigidez tendinosa incrementada con el entrenamiento de fuerza. También el grosor y la longitud del tendón pueden influir en la capacidad de aplicación de fuerza rápida, observándose en algunos estudios cambios en RFD sobre situaciones de distintos saltos, en relación a variables estructurales y morfológicas de los tendones, sugiriendo que la rigidez de estos tejidos afecta a dicha capacidad de aplicar fuerza rápida al inicio de la contracción. Esta rigidez está presente también en los tejidos aponeuróticos musculares, los cuales, según algunas investigaciones, podrían justificar un 30% de cambio en los valores de RFD, dependiendo de sus características y propiedades mecánicas, en contracciones isométricas máximas.
El ángulo de penación se conoce como el ángulo en el cual están orientadas las fibras musculares en relación con las fibras del tendón o aponeurosis donde se insertan y se cree que puede contribuir a desarrollar la capacidad de producción de fuerza permitiendo mayor CSA fibrilar o muscular. Aunque la velocidad de acortamiento efectiva, en relación a la orientación del vector de la fuerza con la de las fibras musculares en su recorrido, disminuirá con mayores ángulos de penación, la rotación de las mismas al inicio de la contracción concéntrica contribuirá a incrementar la velocidad de contracción muscular permitiendo al músculo funcionar a una tasa de giro más elevada que favorecerá el aumento de RFD para una misma velocidad de contracción muscular comparado con un músculo sin ángulo de efectiva,. Aunque sigue siendo necesaria mayor investigación en este tema para aclarar conclusiones válidas, parece que son comunes las afirmaciones que plantean que un aumento en el ángulo de penación de los fascículos musculares provoca un descenso en la velocidad de acortamiento muscular, reduciéndose también el RFD. Sin embargo, algunos estudios han visto diferencias en el RFD ante momentos distintos de la contracción en acciones distintas. Parece que en las primeras fases (0-10ms) de un drop jump, altos ángulos de penetración de fibras del gemelo y vasto externo han sido relacionados positivamente con valores de RFD para dicha acción.
Por otro lado, el total de sarcómeros en serie, dependiente de la longitud del fascículo muscular, se ha visto relacionarse positivamente con cambios en la velocidad de acortamiento muscular, de manera que a mayor número de sarcómeros en serie mayor velocidad de acortamiento fibrilar para una misma velocidad de acortamiento de sarcómeros dada, con mayor velocidad de estiramiento de estructuras pasivas elásticas contribuyendo a aumentar el RFD en las fases tempranas de la contracción. Sin embargo, otros estudios han visto resultados contradictorios en la relación con la longitud del músculo y valores de RFD, aunque parece que el aumento de tamaño de los fascículos musculares con el entrenamiento puede, en determinadas situaciones, llevar a una reducción o ausencia de cambios y ganancias en RFD contráctil a determinados ángulos y en fases muy tempranas de la contracción, suponiendo esto un conflicto ante aquellos autores que defienden la idea del aumento de RFD y potencia contráctil ante fascículos más elongados. Tal vez, esta falta de claridad pueda justificarse por la dificultad en la medición ante articulaciones con varios grupos musculares y con situaciones de variabilidad individual ante los cambios en el tamaño muscular que no siempre implican la misma capacidad de cambio en cuanto a niveles de activación.
Por último, otro factor que se muestra importante en el desarrollo de la aplicación de fuerza es el de la función de almacenamiento del calcio en los retículos sarcoplásmicos. Se sabía que aquellas fibras con mayor sensibilidad para la activación del calcio producían mayores RFD, y parece que esto es algo que favorece el entrenamiento de fuerza. El incremento en el ratio de liberación de calcio causaría un incremento más rápido en la concentración de calcio intracelular permitiendo el aumento de la fracción de puentes cruzados de la consecuente producción de fuerza miofibrilar a un ritmo mayor.
Parece evidente que la contribución relativa de los distintos factores fisiológicos, tanto neurales como estructurales y morfológicos dependen del momento dentro de la curva fuerza-tiempo, estando la fase temprana dominada por factores neurales e intrínsecos musculares, mientras que en las tardías influyen más los de fuerza máxima muscular, aunque también esté afectado por factores neurales y propiedades periféricas musculares. Medidas tangenciales de RFD en puntos específicos de tiempo reflejan la contribución combinada de las variables en ese instante, mientras RFD secuenciales determinados sobre periodos consecutivos discretos pueden aislar más eficientemente los cambios en la contribución de determinantes contráctiles o neurales durante la contracción.
Consideraciones metodológicas
Probablemente el factor más importante sobre el RFD es su fiabilidad en la medición del rendimiento deportivo, analizándolo desde la curva fuerza-tiempo. En la actualidad existen numerosos métodos para el cálculo del RFD relativo o absoluto desde la curva fuerza-tiempo. El RFD absoluto fue derivado a la media de la pendiente de la curva sobre periodos de tiempo desde el inicio de la contracción, mientras que MRFD ha sido cuantificado como la pendiente pico de la curva.
Además de las diferencias conceptuales en la medición del RFD para valores absolutos, relativos o máximos en la curva de fuerza-tiempo, también se ha calculado como el tiempo transcurrido desde el principio de la producción de fuerza hasta alcanzar fracciones de la máxima contracción voluntaria o de una fuerza máxima, el tiempo necesario desde el inicio de la contracción hasta incrementar la fuerza a un nivel determinados en Newtons. Otras variables incluyen la fuerza mantenida durante una distancia determinada, el tiempo desde el inicio de la generación de fuerza hasta el MRFD, y el tiempo hasta alcanzar una proporción determinada de la fuerza máxima; que han sido calculadas para evaluar la producción de fuerza rápida. Otros métodos descritos comprenden el cálculo de la fuerza de impulso (torque integrado respecto al tiempo) o el ratio entre fuerza pico y tiempo hasta llegar a dicha fuerza pico.
Otras medidas prácticas desarrolladas han sido aplicadas en test con CMJ para su evaluación, determinando la RFD contráctil como la diferencia en la grabación de la fuerza-tiempo vertical desde el punto de fuerza de reacción pico (GRF) contra el suelo menos GRF medido al inicio de la deceleración excéntrica (aceleración ascendente vertical) dividido por el tiempo, o calculada como GRF máximo vertical alcanzado sobre la curva fuerza-tiempo durante el CMJ dividido por el tiempo hasta que se alcanza dicha fuerza; mientras que el MRFD también ha sido calculado como la pendiente pico de GRF de la curva fuerza-tiempo desde el valor mínimo de fuerza alcanzado durante el movimiento a la máxima fuerza alcanzada en el salto. En estas investigaciones el RFD fue medido en la fase excéntrica, ya que la fuerza aplicada durante la parte inicial de la concéntrica tiende a producir una meseta o incluso descender con respecto a la final de la excéntrica, con lo que el cambio, en relación con la fuerza-tiempo, tiende a ser muy pequeño o incluso negativo (disminuye el RFD).
Para el RFD absoluto existen aproximaciones distintas en el cálculo del RFD normalizado y relativo. Se entiende como normalizado cuando: (i) la pendiente de la curva fuerza-tiempo cuando los valores de fuerza se normalizan de relativos a máximos; (ii) MRFD absoluto dividido por la fuerza máxima, masa corporal o CSA; (iii) incremento en fuerza relativa desde el inicio de la contracción hasta una proporción determinada de la fuerza máxima isométrica. El relativo se determina como parámetro de importancia porque RFD absoluto parece estar influenciado por la capacidad de fuerza pico muscular. Aunque RFD y la fuerza máxima son considerados variables independientes para la capacidad neuromuscular funcional, son muchos estudios los que han observado cambios concurrentes en ambos parámetros con la edad, el entrenamiento de fuerza o la fatiga, quedando asociados ambos conceptos positivamente, especialmente en mediciones en fases tardías de aumentos de fuerza.
Los valores relativos y absolutos de RFD parecen expresar variables y cualidades diferentes, demostrando cambios en RFD absolutos, asociados al entrenamiento, que aportan información relativa a la fuerza y el tiempo en la contracción voluntaria máxima y, en los relativos, información sobre el tiempo en la pendiente de la curva únicamente; aportando luz a la expresión del RFRD independiente de la fuerza máxima o el tamaño muscular. Los relativos también permiten compararse diferentes individuos y desarrollos musculares. Sin embargo, la normalización del RFD tiene algunas limitaciones: (i) puede aumentar el RFD relativo cuando el pico de fuerza no es máximo; (ii) El RFD relativo puede ser incompleto para representar aumentos individuales de fuerza aplicada tras el entrenamiento, especialmente cuando se compara con valores de fuerza máximos, y no normalizados, de un grupo muscular, así como para asociarlo con mejoras del rendimiento. Por tanto, para una mejor comprensión sobre los efectos de un programa de entrenamiento en relación con la capacidad de aplicación de fuerza rápida, los datos en RFD relativos deberían siempre venir acompañados por datos concurrentes en RFD absolutos.
La mayoría de los estudios han medido el RFD en test isométricos sobre acciones monoarticulares o multiarticulares, ya que favorecen el control de medición en diferentes pruebas, en cuanto a la velocidad y la fuerza generadas. Sin embargo, estas acciones pueden tener limitaciones: (i) potencialmente menos validación externa para el rendimiento; (ii) miden una región concreta del ángulo articular sobre la longitud de la fuerza; y (iii) algunos protocolos pueden ser potencialmente lesivos. En las acciones dinámicas se suelen utilizar medidas tanto para movimientos monoarticulares como multiarticulares de miembros superiores e inferiores, así como acciones de saltos o multisaltos. Aunque pocas investigaciones han comparado ambas acciones isométricas y dinámicas, se cree que, en el caso de estas últimas, los valores de RFD varían más a lo largo de la medición, según la fase de la contracción muscular de la acción. El RFD absoluto es menos en la isometría que en la fase concéntrica o excéntrica, mientras que entre estas dos fases dinámicas las diferencias están menos claras. Las diferencias entre la fase concéntrica y la isométrica parecen disminuir después de la normalización de los valores de RFD sobre la fuerza máxima en cada fase. Por lo que se demuestra que la fase muscular en el momento de la medición influye sobre los valores de RFD obtenidos y sobre la relación entre el rendimiento de RFD isométrico y dinámico.
En cuanto a la tecnología utilizada para las mediciones, algunos estudios han utilizado instrumentos de plataformas de fuerza o electromecánicas, como dinamómetros isocinéticos. Otros han optado por transductores de posición lineal o por velocidad, no sin controversia, debido a que éstos no miden directamente la fuerza aplicada, sino que los valores mostrados por los encoders son derivados de la masa y la aceleración de la carga, lo que significa que no permiten medidas de RFD en estático o en contracción dinámica (antes de que comience el desplazamiento), donde se alcanza el MRFD. En una única investigación que compara esta tecnología y la de instrumentos de plataforma de fuerzas se obtuvieron mayores niveles de RFD para los transductores comparados con las plataformas, probablemente debido a diferencias en el procesamiento de la señal. Por ello, se recomienda más el uso de éstos últimos para el cálculo de los valores de RFD dinámicos, en una medición más directa e instantánea de la fuerza aplicada a lo largo del rango de movimiento.
Durante las mediciones en activaciones isométricas, frecuentemente han sido usado ángulos articulares donde se alcanzan torques máximos. Sin embargo, se ha demostrado que la fuerza isométrica producida (RFD y fuerza pico) varía en función del ángulo seleccionado, y dicha variación en RFD también es distinta entre individuos. Asimismo, deberá tenerse en cuenta la metodología utilizada en la medición, atendiendo a valores absolutos o normalizados de la fuerza, así como a los intervalos de tiempo analizados. Estas investigaciones al respecto concluyen la necesidad de señalar el ángulo articular al que tiene lugar la medición de la acción isométrica de una manera no arbitraria, teniendo en cuenta la variación que supone en el RFD, recomendándose, según algunos autores, la realización de las mismas en el ángulo específico al que corresponde el valor pico de la magnitud de la fuerza para dicho grupo muscular para así reducir la variabilidad en los resultados.
Debido a que la activación muscular parece ser el factor fundamental en la producción de la fuerza en el tiempo al inicio de la contracción, se ha asumido que el RFD máximo voluntario sería más lento que aquel alcanzado por electroestimulación (EMC) ya que dicha activación inicial en el inicio se cree puede ser más baja en contracciones voluntarias. Por el contrario, algunas investigaciones han encontrado valores de MRFD similares en tests isométricos independientemente del ángulo analizado, aunque con el doble de tiempo empleado en alcanzarlo con contracciones voluntarias, ya que parece también tardarse más en alcanzarse la saturación de la concentración máxima de calcio intracelular.
Algunos investigadores han defendido la idea de la realización de tensión muscular constante de los sujetos antes de efectuar la medición. Sin embargo, se ha mostrado que un exceso de nivel de tensión podría afectar a la magnitud del RFD. Incluso en estudios donde se intentaban controlar la intensidad de la pretensión voluntariamente a diferentes niveles, en todos ellos se vio que afectaban al MRFD, siendo mayor cuanto mayor era la pretensión ejercida. Cuando se ejerce la fuerza sostenida, previa a una contracción rápida, es posible que la descarga media de las UM y el porcentaje de ellas que muestran descargas dobles disminuye significativamente, afectando a la sincronización. Parece que el RFD isométrico y la contracción voluntaria máxima deberían ser establecidos bajo condiciones mínimas de pretensión para así obtener mediciones válidas de la capacidad de producción de fuerza rápida.
Se ha determinado también la importancia de la orden del instructor a la hora de conseguir una óptima respuesta de los valores máximos de contracción de los sujetos analizados, de manera que se apuesta más por órdenes relativas a la demanda de la velocidad en el gesto y la rapidez en su ejecución más que en el carácter de fuerza en mediciones isométricas del RFD. Otras investigaciones que incluyen mayores acciones analizadas e involucran varios grupos musculares, obtuvieron las mismas conclusiones. Al analizar el RFD según el momento de la contracción, algunos investigadores han visto aumentos en RFD absolutos y relativos en la primera fase de la contracción ante instrucciones de carácter rápido, y valores máximos de RFD relativo en las fases tardías ante instrucciones de carácter fuerte y rápido. Por tanto, debe ser un factor a tener en cuenta por parte del responsable de la valoración.
En los últimos años, las investigaciones que han estudiado el tema de la estabilidad han llegado a conclusiones donde demuestran que tanto la fuerza pico como los niveles de activación muscular se reducen al aumentar la inestabilidad de la superficie. Con respecto al RFD, se ha comprobado que se comporta de la misma manera que con el criterio anteriormente comentado, tanto para acciones isométricas como dinámicas.
Otro factor analizado por algunas investigaciones ha sido el relativo a la posición corporal en el momento de medición. Parece que factores periféricos y centrales que regulan la función neuromuscular podrían alterarse en posiciones invertidas, tanto para miembros superiores como inferiores, afectando así al RFD y a la actividad muscular en dichas posiciones. Este fenómeno puede ser atribuible a la respuesta simpática que incrementa el acumulamiento de la sangre a nivel cerebral, disminuyendo la actividad refleja aferente y/o reduciendo la actividad central de los músculos involucrados en las posiciones de tendido, con respecto a posiciones de pie. Por tanto, para facilitar los tests de RFD se recomienda realizarlos derecho y no en supino para miembros superiores.
El factor de la temperatura corporal también ha sido algo investigado en relación con el rendimiento neuromuscular. Parece que el calor produce un incremento en el pico de fuerza y viceversa, aunque sobre el RFD los efectos parecen menos claros. Algunas investigaciones destacan descensos en RFD por reducciones en la activación neural ante descensos en la temperatura, mientras que otras no reflejan cambios.
El conjunto de todos estos factores mencionados anteriormente, junto a la variabilidad interindividual en RFD, así como la metodología utilizada, definen el concepto global del RFD. Esto soporta la noción de que los informes contrastados sobre la magnitud y dirección de la plasticidad inducida por el entrenamiento en el RFD pueden no sólo reflejar la efectividad de los protocolos, sino también puede estar influenciada por el método específico empleado.
Conclusión
Los principales hallazgos de esta revisión se resumen en la posibilidad de medir el RFD desde la curva fuerza-tiempo o torque-tiempo obtenida durante contracciones isométricas o dinámicas, así como por intervalos de tiempo (0-300 ms) tras el inicio de la contracción; lo que puede aportar información valiosa sobre la condición muscular y los efectos del entrenamiento y su recuperación, tanto en pacientes como en deportistas. Otro aspecto de relevancia es la influencia de factores neurales y contráctiles intrínsecos durante el inicio de la curva fuerza-tiempo (<100 ms) sobre los cambios en RFD, y la relación de las fases tardías de la curva con factores mecánicos y ganancias en fuerza máxima. Finalmente, es necesario señalar la multitud de variedad en la metodología utilizada que, unido a variables individuales, hacen que la comparación entre los estudios sea compleja, así como la interpretación de los avances prácticos sobre el concepto de RFD.
El RFD se considera un factor importante en el rendimiento en acciones donde el tiempo de aplicación de la fuerza es limitado. Además, dispone una amplia gama de implicaciones positivas en el rendimiento deportivo, tareas cotidianas o prevención de lesiones. La evaluación y cuantificación de cambios en RFD con el ejercicio, inactividad o enfermedad provee información sobre la condición física en pacientes o deportistas sobre sus efectos a largo plazo. Por tanto, aumentar el conocimiento sobre sus factores metodológicos y fisiológicos es de enorme interés para los científicos y entrenadores en el sentido de la elaboración de valoraciones y protocolos más específicos, así como programas de entrenamiento para la mejora del rendimiento o la rehabilitación en diferentes poblaciones.




