
La natación subacuática en apnea representa un modelo fisiológico extremo y singular dentro del ejercicio humano. A diferencia de la natación en superficie, donde el intercambio gaseoso es continuo, la apnea dinámica (dynamic apnea, DYN) se realiza en un sistema cerrado, en el que el deportista depende exclusivamente de las reservas corporales de oxígeno y de los sistemas anaeróbicos para producir energía. A pesar del creciente interés competitivo y recreativo de esta disciplina, sorprendentemente no existían hasta ahora datos directos sobre su coste energético ni sobre la contribución relativa de los distintos sistemas bioenergéticos.
La literatura previa sobre natación ha caracterizado con precisión el coste energético de la natación en superficie y con aletas, mostrando que la eficiencia depende de factores hidrodinámicos, de la técnica y del tipo de aleta utilizada. En cambio, en apnea dinámica el conocimiento se limitaba casi exclusivamente a observaciones indirectas, como la elevada acumulación de lactato sanguíneo, mayor que en natación con respiración libre, y modulada tanto por la velocidad de nado como por el nivel de entrenamiento en apnea. Estos datos sugerían una importante contribución anaeróbica, pero no permitían cuantificarla ni integrarla dentro de un balance energético completo.
Desde un punto de vista teórico, el rendimiento en apnea dinámica puede expresarse como la relación entre la energía total disponible y el coste energético por unidad de distancia (C). Así, la distancia máxima alcanzable es inversamente proporcional a C y directamente proporcional a la energía metabólica explotable sin pérdida de consciencia. Por ello, el coste energético de la natación subacuática se considera un determinante clave del rendimiento, junto con estrategias orientadas a ahorrar oxígeno, como el uso de monofin o contrapesos cervicales para optimizar la posición hidrodinámica.
Sin embargo, medir el coste energético en apnea es metodológicamente complejo, ya que no es posible utilizar técnicas clásicas de ergoespirometría durante el ejercicio. Estudios previos han estimado el gasto energético a partir del consumo de oxígeno post-inmersión (oxygen debt), asumiendo que refleja la energía utilizada durante la apnea. Algunos trabajos incorporaron también el lactato, pero ninguno había abordado de forma sistemática la partición entre metabolismo aeróbico, anaeróbico láctico y anaeróbico aláctico (fosfocreatina) en la apnea dinámica.
Con este vacío de conocimiento, el presente estudio se planteó dos objetivos principales: en primer lugar, cuantificar el coste energético de la apnea dinámica con aletas, comparando bi-aletas y monofin; y en segundo lugar, analizar la contribución relativa de los distintos sistemas energéticos, incluyendo por primera vez estimaciones de las reservas corporales de oxígeno (pulmón, sangre y músculo) y del metabolismo de la fosfocreatina.
Interpretación fisiológica de los hallazgos
Coste energético de la apnea dinámica y comparación con la natación en superficie
Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es que el coste energético por unidad de distancia de la apnea dinámica es similar o incluso ligeramente inferior al descrito previamente para la natación con aletas en superficie a velocidades comparables. Este resultado es coherente con la teoría hidrodinámica: la inmersión completa elimina la resistencia por oleaje, y el uso de contrapesos cervicales facilita una posición más horizontal, reduciendo el arrastre de presión.
Además, el estudio confirma que el monofin es más eficiente que las bi-aletas, mostrando un menor coste energético, en línea con la experiencia práctica de los apneístas y con datos previos en natación en superficie. Es importante destacar que los participantes presentaban niveles heterogéneos de experiencia en apnea, lo que sugiere que, a igual nivel técnico, el coste energético podría ser incluso menor.
La consistencia del coste energético entre pruebas de 50 y 100 metros refuerza la validez metodológica del enfoque utilizado, ya que indica que el coste por metro recorrido se mantiene estable pese al aumento de la duración de la apnea y del estrés fisiológico.
El papel del ahorro de oxígeno frente a la economía mecánica
Aunque el coste energético mostró una relación moderada con la distancia máxima personal en apnea dinámica, el estudio revela un resultado clave: la distancia recorrida por unidad de oxígeno almacenado consumido se correlacionó mejor con el rendimiento que el propio coste energético. Este hallazgo sugiere que, en apnea dinámica, ahorrar oxígeno puede ser tan o más importante que nadar de forma económicamente eficiente.
Desde una perspectiva fisiológica, esto pone el foco en mecanismos como la redistribución del flujo sanguíneo, la reducción del metabolismo de órganos no activos y la optimización del uso de las reservas de oxígeno, todos ellos característicos de la llamada respuesta de inmersión.
Contribución de los sistemas energéticos: más allá del lactato
Tradicionalmente, el metabolismo anaeróbico láctico ha sido considerado el principal soporte energético en la apnea dinámica, debido a la marcada elevación del lactato sanguíneo observada tras las inmersiones. Este estudio confirma que el lactato aumenta de forma significativa, especialmente en pruebas más largas (100 m), pero aporta una visión más matizada del reparto energético.
En distancias cortas (50 m), la contribución del lactato fue relativamente pequeña, especialmente con monofin, y la mayor parte de la energía procedió del oxígeno almacenado y del metabolismo aláctico. En cambio, en la transición de 50 a 100 m se observó un aumento desproporcionado de la contribución anaeróbica, tanto láctica como aláctica, a pesar de que la intensidad mecánica del ejercicio no aumentó.
Este fenómeno no se ajusta a lo esperado en ejercicio aeróbico convencional y sugiere la aparición de cambios fisiológicos específicos de la apnea, probablemente relacionados con la respuesta de inmersión y la hipoxia progresiva.
El papel infravalorado de la fosfocreatina
Uno de los aportes conceptuales más novedosos del estudio es la demostración de una contribución relevante del sistema de fosfocreatina (PCr), incluso en apneas relativamente largas. Tradicionalmente, la PCr se ha asociado a esfuerzos breves y explosivos, pero aquí se observa que su contribución relativa se mantiene estable y elevada incluso en pruebas de 100 m.
Los autores proponen que la hipoxia propia de la apnea podría favorecer una mayor hidrólisis de PCr, como se ha descrito en ejercicio submáximo en condiciones hipóxicas. Además, el uso de PCr tiene ventajas adicionales: no consume oxígeno y contribuye al control del pH intramuscular, lo que resulta especialmente relevante en un contexto de acumulación de lactato y acidosis.
Este hallazgo abre una vía interesante para el entrenamiento y la nutrición en apnea dinámica, sugiriendo que estrategias destinadas a optimizar el metabolismo de la fosfocreatina podrían mejorar el rendimiento.
Implicaciones para el entrenamiento
Desde un punto de vista aplicado, los resultados ayudan a explicar por qué la mejora del rendimiento aeróbico general no se asocia claramente con una mejor apnea dinámica. De hecho, los autores sugieren que adaptaciones típicas del entrenamiento de resistencia aeróbica, como una cinética rápida del VO₂, podrían ser incluso perjudiciales, al desplazar la contribución energética desde la PCr hacia el metabolismo aeróbico.
Esto concuerda con estudios recientes que muestran que programas combinados aeróbico-anaeróbicos solo mejoran la apnea dinámica durante las fases con mayor énfasis anaeróbico. Así, la apnea dinámica se confirma como una disciplina con una bioenergética única, que no puede extrapolarse directamente desde modelos clásicos de ejercicio aeróbico.
Conclusión integradora
Este estudio proporciona la primera caracterización completa del coste energético y la partición bioenergética de la natación subacuática en apnea. Sus resultados muestran que el rendimiento en apnea dinámica depende no solo de la eficiencia mecánica, sino de forma crítica de la capacidad para ahorrar y gestionar las reservas de oxígeno y de una contribución significativa del metabolismo aláctico, probablemente potenciada por la respuesta de inmersión.
Desde una perspectiva fisiológica y aplicada, el trabajo redefine la apnea dinámica como un modelo extremo de ejercicio no estacionario, con implicaciones claras para el diseño de estrategias de entrenamiento, evaluación del rendimiento y futuras investigaciones en fisiología del ejercicio en condiciones de hipoxia y apnea.
Acceso libre al artículo original: https://www.fisiologiadelejercicio.com/wp-content/uploads/2026/01/Energetics-of-Underwater-Swimming-in-Apnea.pdf
Referencia completa del artículo:
Vinetti G, Taboni A, Fagoni N, Tam E, Lundby C, Ferretti G. Energetics of Underwater Swimming in Apnea. Med Sci Sports Exerc. 2025 Sep 1;57(9):2053-2061. doi: 10.1249/MSS.0000000000003731.




